Opinión

Angelus dominical: Los retos de los nuevos presbíteros

UN KILO DE RETAZOS resultará esta colaboración, que ya no llamaré “columna” en atención a María Trinidad, pues me hizo la observación -que no comparto del todo pero no tengo reticencia en aceptarla- de que esta página no es una simple “columna”, sino una participación formal y permanente; así que admírense todos de lo obediente y accesible que soy (cuando me conviene, claro está)…

QUIEN ESTÁ AL FRENTE de la educación pública en México (ojalá pueda yo decir que es “responsable”) afirmó en días pasados que las leyes y los acuerdos que se están tomando en la materia deben ser en beneficio y de acuerdo con “las mayorías”; que se permita subrayar que las leyes y acuerdos políticos pueden llevar ese elevado adjetivo si más bien buscan el bien común y no se restringen a lo que dicten “las mayorías”…

SE ACERCÓ UN CONTINGENTE como de cuarenta personas hasta las puertas de la sacristía de la Catedral (yo estaba enterado de su respetuosa visita cultural) y en actitud de broma -mientras yo salía y ellos querían entrar- extendí los brazos y les dije: “No permitiré que pasen…” y rápidamente uno de ellos me interrumpió y exclamó: “¡Padre!, nosotros somos más”; entonces yo proseguí: “…sin darles la más cordial bienvenida a uno de los grandes tesoros artísticos que los mexicanos tenemos en esta sacristía”…

TODOS RESPIRARON EN PAZ y con la bienvenida también le dije a mi interlocutor que seguramente él pertenece a uno de esos grupos politiquillos que todo lo quieren arreglar con hordas de manos levantadas, o con alebrestados en masa, o con ruidos apabullantes, o con descalificaciones gratuitas a sus adversarios, o con berrinches dictatoriales (y resultó cierto: pertenece al “partido que está en el poder”)…

SOY EL PRIMERO en rechazar la frase anterior -¡no me gusta!- porque quien llega a ser autoridad con base a un proceso democrático, ojalá dejara de considerarse “partido” (sería mejor que fuera “entero”) y que asumiera su función como un “servicio” y no como un “poder”; ahí te dejo eso para que lo apliques a tu propio ámbito más cercano…

LAS PARTÍCULAS SUSPENDIDAS en la atmósfera de la CDMX seguirán dando problemas a pesar de programas como el “hoy no circula”, y la solución no vendrá por castigar a los automovilistas, o por cancelar clases y evitar el bacheo; ojalá que una cantidad igual de los recursos económicos que se destinan a implementar las “fotomultas”, se dedicará a la educación cívica, a la reforestación y mantenimiento de áreas verdes, a la formación ecológica formal y seria…

ME DIRAN QUE ahora se llaman “fotocívicas”, sí, y aunque cambien de nombre siguen teniendo la misma función: sancionar al infractor en lugar de educar en la responsabilidad; ya lo decía Pitágoras: “Educa al niño para que no tengas que castigar al hombre”…

AQUELLA MAMÁ ME DECÍA desconsolada: “Es que yo no le enseñé eso a mi hijo”, y se refería a los desmanes y tropelías que finalmente llevaron a su hijo ante el juez y luego la cárcel; terminé por decirle que ciertamente tampoco le había inculcado los valores y principios que le fortalecieran ante las ofertas del mal, ante la facilidad del abuso y ante el atractivo de la riqueza fácil…

DETUVE MI AUTOMÓVIL ante el semáforo en rojo y en un abrir y cerrar de ojos ya tenía ante mí a Quique (bueno, le doy ese nombre por darle identidad) con su envase de jabón líquido en mano y su “jalador” en la otra, ¡pero no se abalanzó a lanzar el chorro, sino que esperó a que yo le autorizara su afán de limpiar mi parabrisas!; con todo respeto le rechacé su intención, con todo gusto le agradecí su respeto, y con alegría le compartí un paquete de galletas y unas monedas que traía a mi alcancé; me fui con la satisfacción de ver a una persona tan sencilla y necesitada de trabajo, pero poseedora de un enorme respeto y educación que ya quisiera para mí mismo (en efecto, luego me falta, luego se me olvida)…

DIOS BENDICE A la Arquidiócesis de México con una nueva generación de presbíteros (Josué, Luis Antonio, Agustín, Abraham, David, Felipe y Alejandro), egresados del Seminario Conciliar: se enfrentarán a retos y problemáticas muy actuales sin que dejen de abordar las situaciones y circunstancias de siempre, pues desde que el mundo es mundo y el hombre es hombre, no dejamos de ser barro de este suelo con aspiración a llegar hasta las estrellas; la gran diferencia está en que ahora nos inventamos problemas más complejos…

ME ACABO DE ENTERAR de Alexandre Grothendieck (murió en 2014) cuya historia y legado sin duda dará de qué hablar: fue un eminente matemático que terminó como eremita y están por revisarse más de 70,000 páginas que dejó escritas y ahí, entre borrones y fórmulas, entre garabatos y ecuaciones, entre esquemas y tachones, los expertos se dedicarán a espulgar y definir su aportación a la ciencia; ya es considerado un genio privilegiado y ya veremos que sorpresas surgen por ahí (¡Dios bendito!, también tiene una obra inédita)…

IMAGINÉ QUE SERÍA un kilo de retazos, y aunque casi es vicio que nos den kilos de 800 gramos o litros de poco más de 3/4, parece que este kilo resultó como con 247 gramos de más; ya me disculparán los editores y ya me aguantarán la próxima semana, si es que antes no me envía Dios a saludar a Don Grothendieck en la eternidad…