Opinión

Ángelus dominical: Acoger el presente

ES MUY PROBABLE que hoy repita algunas ideas ya expresadas aquí mismo, no recuerdo cuándo, pero ciertamente después de noviembre del 2014, pues están contenidas en la carta apostólica del Papa Francisco con ocasión del año de la vida religiosa; y las vuelvo a plantear porque hay muchos que de plano no damos pie con bola, que ni viendo le atinamos, que nos volvemos a caer con la misma piedra y que queremos enseñarle el padrenuestro al señor cura…

TRES OBJETIVOS marcó el Papa Francisco y los dio como bello consejo aplicable no solo a los religiosos, también a políticos y comunicadores, a empresarios y gente de a pie, los que ya estamos viejitos los aprovecharemos igual que los jóvenes, y valen lo mismo para lo individual y lo colectivo; los retomo como para ubicarnos no solo en los tiempos de pandemia, sino también en las celebraciones centenarias del próximo año; aquí comienza el primero…


MIRAR EL PASADO CON GRATITUD; quien saca el álbum de fotografías solo para atormentarse y avinagrarse el rato se parece a “ya saben quién”: a los que no son capaces de mirar con objetividad y optimismo, a los que se empeñan en subrayar los errores de otros porque no son capaces de aportar soluciones…

QUIEN SE AFANA en cultivar inútiles nostalgias o afirma obsesineciamente que todo tiempo pasado fue mejor, está condenándose a tener un futuro no preparado, como quien al conducir un automóvil sólo mirara el espejo retrovisor y termina por no darse cuenta del bache inminente (¡ah, caramba!, ¿de dónde salió esa palabrota de siete sílabas?)…

EN LA HISTORIA personal o comunitaria, en la historia de pueblos y culturas, siempre aparecerán hechos dolorosos y acciones reprobables; pero es de necios quejarse sin fin ni sentido, lamentarse y fantasear con probabilidades que sencillamente no fueron; el pasado ya está y siempre será saludable mirar lo objetivamente positivo y valorar la fuerza e inteligencia que se empleó para superar tal situación…

LA GRATITUD NOS LLEVA a reconocer y valorar lo recibido de modo que permanezca un cálido sabor de alegría; la ingratitud solo nos dejará en reproches y acusaciones obtusas y no nos aportará sino un amargor avinagrado, un sabor a rancio y podrido…

ACOGER EL PRESENTE CON PASIÓN; he aquí el segundo objetivo de lo que podría ser no solo un reto constante, sino también una proyección positiva y dinámica; afirmemos que quien no inyecta pasión a su trabajo, rápido caerá en rutina aplastante, y veloz se acercará a vaciar de sentido su acción, su habilidad, su horizonte existencial (¡qué feo es vivir en un automatismo robótico!, ¡qué mal por quien se enfrasca en repetir sus propias mañas y las justifica como si fuera nove-dad!)…

ES MUY LÓGICO que la mañana amanezca fresca y hasta fría (con ganas de seguir acurrucados), pero en cuanto levanta el sol ya renace la energía y el calorcito debe inflamar la pasión que se aplique a todo: tender la cama emocionado, bañarse con enjundia, peinarse con dinamismo, perfumarse con entrega, desayunar con ánimo, y entrarle al trabajo con empuje para que se suceda todo el día apasionado hasta la pared de enfrente…

LA CANCIÓN AQUELLA refleja cómo se transfigura el entorno del enamorado, del apasionado: “Hoy amanece y el sol /tiene un raro esplendor, /escucho al viento pasar /veo la Luna brillar, /al mismo cielo lo miro con otro color, /nada es nuevo, solo que te conocí”; así pues, acoger el presente con pasión nos llevará a ver el rojo realmente colorado, y a exprimir el verde hasta que refresque, y a saborear el amarillo hasta tener el sol en los labios, y a escuchar el azul hasta llegar al cielo, y a acariciar el blanco hasta decir ¡te amo!…

ABRAZAR EL FUTURO con esperanza, tal es el tercer objetivo que prácticamente ya está alcanzado si se puso atención a los dos anteriores; y el Papa nos previene de no encajonar la esperanza en cifras alegres o novedades locas (bueeeeno, no lo dice así, pero me entendiste); en efecto, la esperanza se basa en Dios, pues para él nada es imposible (Lc 1,37), y cuando hemos visto hacia atrás con gratitud, y tomamos las riendas presentes con pasión, pues lo que venga ya será pan comido…

ME PERDONARÁS SI te recuerdo que todos los seres humanos caminamos hacia adelante (¡!), y la afirmación viene porque parece moda que a muchos se les antoja estacionarse en Juárez o en Hidalgo, en Reforma o en 20 de Noviembre, y no se abren al futuro con energías limpias (el petróleo se está acabando), y condicionan el futuro de solidaridad y apertura exigiendo perdones tan parciales como inútiles (¿se atreverán a exigir una petición de perdón al coronavirus por haber afectado tanto a la economía nacional?)…

TERMINO ENVIANDO un especial saludo a médicos, enfermeros, camilleros, anestesiólogos, y todos los que están relacionados al ámbito de la medicina, pues hoy (18 de octubre) celebrando a San Lucas también celebramos a todos los médicos; y si bien a nivel civil su fecha es el día 23, no está de más que valoremos y agradezcamos su labor, sobre todo porque en medio de esta pandemia nos han ayudado a ver el pasado con gratitud, están acogiendo el presente con pasión, y nos empujan con toda esperanza a un futuro mejor…

 

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