100 años de la Parroquia del Purísimo Corazón de María

La Parroquia del Purísimo Corazón de María es uno de los templos más bellos de la Ciudad de México.
Interior de la Parroquia del Purísimo Corazón de María. Foto: Iglesias y Catedrales/Flickr
Interior de la Parroquia del Purísimo Corazón de María. Foto: Iglesias y Catedrales/Flickr

Los Misioneros Claretianos de la Ciudad de México celebrarán el próximo año, concretamente el 16 de julio de 2021, el inicio de los festejos por el centenario de la primera piedra de uno de los templos más bellos y representativos de la capital del país: la Parroquia del Purísimo Corazón de María.

​Cuando la Ciudad de México contaba con un millón de habitantes en la década de 1920, los Misioneros Claretianos llegaron a la Colonia del Valle, gracias a la donación de varias familias, cuyas haciendas habían sido fraccionadas, y allí, poco a poco, fueron levantando esta iglesia. Después de un intenso trabajo por parte de la feligresía y de los Misioneros, el Cardenal José Garibi Rivera lo consagró como Templo Parroquial, dedicado al Purísimo Corazón de María, Reina de la Paz, en 1954.

La primera piedra se colocó el 16 de julio de 1922. En diciembre del mismo año, los Misioneros ya habían erigido una Capilla Provisional de ladrillo y tejado de madera, en el terreno que cedió el señor Gustavo A. Martínez a instancias de su esposa María Michaus. Las crónicas de aquellos años dicen: “En la Ciudad de México se nos han cedido siete mil metros cuadrados de terreno en una nueva y floreciente colonia denominada Del Valle…”.


Para diciembre de 1923, el Arzobispo de México, José Mota del Río, bendijo la capilla a cuyo frente quedó el capellán Santiago Dot; sin embargo, entre 1926 y 1929, tuvo que ser cerrada por la persecución religiosa (1926-1929) conocida como Guerra Cristera. Concluido el conflicto, fue una de las 25 capillas autorizadas para celebrar misas legalmente, y el 21 de septiembre de 1931, el Arzobispo Don Pascual Díaz S.J. erigió la capilla en parroquia. A partir de ese momento se le denominó como parroquia del Purísimo Corazón de María.

La altura de la Parroquia del Purísimo Corazón de María es de 65 metros.

La altura de la Parroquia del Purísimo Corazón de María es de 65 metros. Foto: C13Studio

El 24 de septiembre de 1938, el Ingeniero Miguel Rebolledo se hizo cargo de una nueva edificación, siguiendo los planos del arquitecto Luis Olvera. Buena parte de su costo provino de las aportaciones de los vecinos de la Colonia del Valle, mediante colectas con abonos fijos, las cuales “pagaban” semanalmente cuando los laicos pasaban por la recaudación a las casas de los vecinos.

​En mayo de 1945, con la Comunidad Claretiana en pleno, se comenzó la cimentación del primer cuerpo del santuario. Para 1946 quedó concluida la cripta, y la etapa final inició a mediados de 1947 bajo la dirección del Arquitecto Antonio Muñoz, culminando en 1953. A principios de ese año se construyó, sobre los arcos de la bóveda central, la base de la cúpula sobre la cual se proyectaba poner la imagen del Corazón de María. El proyecto original era levantar un monumento más alto que el actual, pero las autoridades civiles no lo aprobaron. Finalmente, el 5 de diciembre de 1954 tuvo lugar la bendición solemne del templo y la primera Misa la celebró el Arzobispo de Guadalajara.

La altura de la Parroquia es de 65 metros con su cúpula poliedro de 20 metros de altura rematada por la imagen de la Virgen María con los brazos abiertos que junto con su base mide 10 metros y que puede ser vista a gran distancia.

En su interior destacan sus vitrales, sus candelabros junto a las bancas, su sagrario de bronce dorado con base giratoria. La imagen principal, ubicada en su camarín, está dedicado a la Virgen María con el Niño Dios (mide 4 metros de altura y es obra de Antonio Ballester). Los murales abarcan 1,400 metros cuadrados y son obra de Pedro Cruz Castillo.

Vitral de la Parroquia del Purísimo Corazón de María.

Vitral de la Parroquia del Purísimo Corazón de María.

El templo contiene detalles como dos altorrelieves alusivos a la maternidad de María, y en la monumental fachada de concreto destaca su escalinata, tres amplias puertas de bronce dorado, dos torres simétricas, y en su conjunto, es descrita como una mezcla entre art decó y funcionalismo con cierto aire gótico. ​También contiene fantásticos vitrales y murales que representan pasajes bíblicos.

En 1996, el cineasta australiano Baz Luhrmann eligió esta parroquia como una de las principales locaciones para su película William Shakespeare’s Romeo & Juliet estelarizada por Leonardo DiCaprio y Claire Danes, aunque debido a la belleza del templo, también ha sido el escenario de varias películas y telenovelas, en las que han actuado actores de la talla de Mario Moreno “Cantinflas”.

Los proyectos para Parroquia del Purísimo Corazón de María son ambiciosos; por ejemplo, la restauración de los murales de esta parroquia, aunque de momento, poco se ha podido avanzar en la organización, debido a la pandemia de COVID-19 que ha suspendido las ceremonias religiosas en las iglesias, y los fieles han quedado confinados en sus viviendas.

El actual párroco y cabeza de estos proyectos es el padre Alejando Quezada Hermosillo, quien pretende involucrar en los festejos del centenario de la parroquia a la Arquidiócesis Primada de México, a la Alcaldía Benito Juárez, al Gobierno de la Ciudad y a varias instituciones más.

Los Padres Claretianos

Con estas palabras “Hoy comienza una grande obra”, pronunciadas por el Padre Antonio María Claret, reunido con 5 Sacerdotes Jóvenes en una pequeña habitación del Seminario de Vic, España, el día 16 de julio de 1849, inició la vida de la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. El P. Claret en su experiencia como misionero itinerante se convenció de que el pueblo necesitaba ser evangelizado y de que no había suficientes sacerdotes preparados y celosos para esta misión.

Esta Congregación fue invitada por Mons. Antonio Plancarte y Labastida, quienes llegaron a Toluca, Estado de México, en agosto de 1884, y con la ilusión de “encender” a todo el mundo en el fuego del amor divino recorrieron los caminos de la República: Guanajuato, Campeche, Mérida, Jalisco, Chihuahua y el Distrito Federal, entre otros.