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Pesa casi una tonelada: así es el Niño Dios más grande del mundo en México

En Zoquite, Zacatecas, el Niño Dios más grande del mundo sorprende por su tamaño, pero su origen responde a una razón litúrgica y a la fe de una comunidad.

9 enero, 2026
Pesa casi una tonelada: así es el Niño Dios más grande del mundo en México
Vista general del interior de la Parroquia de la Epifanía del Señor, en Zoquite, Zacatecas, donde la imagen monumental del Niño Dios del Amor preside el altar principal. Foto: Especial.

En la comunidad de Zoquite, en el municipio de Guadalupe, Zacatecas, una imagen monumental del Niño Jesús se ha convertido en el corazón de la fe e identidad de esta comunidad. Mide 6.58 metros de largo, pesa entre 750 y 800 kilogramos y aunque es considerada la figura del Niño Dios más grande del mundo, su realización no respondió a una competencia, sino a una necesidad profundamente litúrgica y espiritual.

Conocido como el Niño Dios del Amor, llegó a la Parroquia de la Epifanía del Señor el 13 de noviembre de 2019, donde fue colocado en un soporte especial dentro del templo, cuya altura (de ocho metros del piso al techo) exigía una imagen que no se viera desproporcionada en el altar principal.

dimensiones Niño Dios más grande del mundo
Detalle del rostro y las manos del Niño Dios del Amor, una escultura de 6.58 metros de largo elaborada para adaptarse a las dimensiones del templo y subrayar el sentido litúrgico del altar. Foto: Facebook Parroquia de la Epifanía del Señor.

Una imagen pensada para el altar, no para batir un récord

Contrario a lo que muchos suponen, el objetivo inicial nunca fue romper un récord mundial. En distintas entrevistas, su entonces párroco, el padre Humberto Rodríguez, explicó que la imagen fue encargada exclusivamente para adaptarse a las dimensiones del templo, evitando que una figura más pequeña se perdiera visualmente.

“Yo encargué una imagen de seis metros y medio porque se adaptaba al tamaño del templo; nunca tuve la finalidad de que fuera el Niño Dios más grande del mundo”, explicó el presbítero. Fue sólo después de comparar medidas con otras imágenes similares en México y el extranjero cuando se advirtió que la obra superaba a muchas de ellas.

El padre Humberto Rodríguez, impulsor del proyecto del Niño Dios del Amor. Foto: Azteca Noticias.

Una obra nacida de la fe comunitaria

El proyecto tomó más de un año de trabajo y se concretó gracias a los donativos de los feligreses, a pesar de que al inicio pocos creían que fuera posible realizar una obra de tal magnitud. Las autoridades parroquiales aclararon que no hubo financiamiento gubernamental, aunque el municipio ha reconocido el valor cultural y religioso de la imagen.

La escultura fue realizada en Chimalhuacán, Estado de México, por el artesano Eduardo Guzmán y su equipo, quienes dedicaron alrededor de 12 meses al proceso de modelado y acabado, cuidando especialmente las proporciones, la expresividad y los detalles. Guzmán, originario de esta misma localidad, cuenta con una trayectoria especializada en imaginería religiosa y escultura monumental, particularmente en la elaboración de imágenes devocionales destinadas al culto público, caracterizadas por el cuidado anatómico, la fuerza expresiva del rostro y un lenguaje visual cercano al fiel.

Para garantizar su montaje seguro en el muro del templo, la imagen fue elaborada con materiales ligeros y resistentes, como fibra de vidrio en la estructura principal, resina para el modelado, pasta automotriz para el alisado y pintura automotriz en los acabados de la piel y el cabello, lo que permite un aspecto más realista. Así lo explicó a Azteca Noticias, Román Salvador, artesano integrante del equipo que participó en la realización de la escultura.

¿Por qué se le conoce como el Niño Dios del Amor?

El nombre responde a una intención espiritual clara. El padre Humberto Rodríguez explicó que se eligió para subrayar que Dios es amor, y que su encarnación como Niño es la expresión más tangible de esa verdad. Con el paso del tiempo, fieles comenzaron a compartir testimonios de favores y gracias, especialmente relacionados con la salud y la vida familiar, reforzando su carácter devocional.

Más allá de su tamaño, la comunidad insiste en que la imagen no debe contemplarse sólo como una escultura monumental, sino como un signo visible del nacimiento de Cristo.

Otros Niños Dios monumentales

A nivel mundial, existen otras figuras monumentales del Niño Jesús que destacan por sus dimensiones o relevancia cultural. A inicios de 2026, algunas de las más conocidas son:

Imagen monumental del Santo Niño de Atocha, uno de los principales referentes del turismo religioso en Zacatecas. Foto: El Sol de México.

El Niño de Atocha Gigante (Plateros, Zacatecas)
En la comunidad de Plateros se erigió una figura del Santo Niño de Atocha que alcanza siete metros de altura, sentado sobre su silla. Supera en dimensión vertical al Niño de Zoquite y se ubica en el Cerro de la Santa Cruz, en uno de los santuarios más visitados de México.

Figura itinerante del Niño Dios, exhibida durante Navidad y el Día de la Candelaria para preservar tradiciones populares. Foto: El Financiero

El Niño Dios de Iztapalapa (Ciudad de México)
Antes de la creación de la imagen en Zoquite, esta figura era considerada la más grande.
Mide cuatro metros de largo y alcanza cinco metros con su pesebre. Fue creada en 2013 por artesanos de la unidad habitacional Ermita Zaragoza y es itinerante, exhibiéndose en plazas públicas durante Navidad y el Día de la Candelaria.

Escultura monumental del Niño Dios utilizada en celebraciones comunitarias y eventos públicos del municipio. Foto: El Sol de México.

El Niño Dios de Nezahualcóyotl (Estado de México)
Forma parte del conjunto de esculturas monumentales creadas por artesanos mexiquenses para celebraciones comunitarias y suele exhibirse en eventos públicos como el festival Divertineza.

Un Niño Dios que comienza a recibir visitantes

En México, las expresiones de fe suelen convertirse de manera natural en puntos de encuentro para comunidades y visitantes. En Zacatecas, esta dinámica es especialmente visible por su arraigada tradición religiosa y por la presencia de centros devocionales de gran significado, como el Santuario del Santo Niño de Atocha en Plateros.

En ese contexto, la imagen del Niño Dios del Amor en Zoquite comienza a abrirse paso como un nuevo referente. De acuerdo con especialistas en turismo religioso y desarrollo comunitario, aunque su presencia aún no genera desplazamientos masivos comparables a los de los santuarios históricos, este tipo de expresiones posee un potencial de crecimiento gradual cuando se integra de manera respetuosa a la vida comunitaria.

Al respecto, el actual párroco de la Parroquia de la Epifanía del Señor, José de Jesús Arteaga, conocido como el padre Chuzo, subraya que la imagen debe entenderse ante todo como un signo de fe, no como un atractivo en sí mismo. Desde esa clave se comprende lo que ocurre en Zoquite, una comunidad ubicada a pocos minutos de la ciudad de Guadalupe, que recibe devotos y visitantes que en muchos casos llegan movidos por la curiosidad, pero terminan encontrándose con una experiencia espiritual sencilla y profunda.

“Más allá de las dimensiones, lo importante es que este Niño nos recuerda que Dios se hace pequeño para estar cerca de nosotros. Si alguien viene, que sea para encontrarse con Cristo, no sólo para tomarse una foto. El valor de esta imagen no está en el tamaño, sino en lo que representa: el nacimiento de Cristo”.

¿Dónde se ubica Zoquite, Zacatecas?

Con información de: Azteca Noticias, Meganoticias Zacatecas, The Rio Times, Debate, Excélsior y México Desconocido.



Autor

Periodista con más de 20 años de trayectoria, titulada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. A lo largo de su carrera ha colaborado en reconocidos medios nacionales como Milenio, El Universal, Revista Alto Nivel, entre otros. Su trabajo se ha enfocado en temas sociales, culturales y de interés humano.