¿Cuánto vale una vida?

Leer más

Si soy divorciado, ¿puedo comulgar?

Descubre cuándo un divorciado puede recibir la comunión y cómo la Iglesia acompaña en estas situaciones.

10 febrero, 2026
Si soy divorciado, ¿puedo comulgar?
Las personas que se divorcian pueden comulgar solo en algunos casos. Foto: Especial

¿Puedo comulgar siendo divorciado? Esta es una inquietud real para muchos católicos, especialmente para quienes desean continuar en comunión con Dios. Para entender mejor cómo responde la Iglesia a esta situación, es necesario conocer las normas sobre el matrimonio y la comunión eucarística.

El Pbro. Rogelio Ayala Partida, doctor en Derecho Canónico por la Catholic University of America y profesor catedrático de la Universidad Pontificia de México, explica que las personas divorciadas cuyo matrimonio no ha sido declarado nulo no pueden volver a casarse ni recibir la comunión. Sin embargo, no todos los casos son iguales.

“La Iglesia no busca excluir a nadie, sino orientar y acompañar en la verdad del Evangelio. Cada situación es única, y por eso es fundamental el discernimiento pastoral”, afirma el Pbro. Dr. Ayala.

El sacerdote recuerda que la respuesta depende del tipo de matrimonio y de la situación actual de la persona. “Si fue solo un matrimonio civil, si se trata de un matrimonio sacramental válido o si existe un proceso de nulidad. Además, aclara que la confesión y el acompañamiento espiritual son herramientas esenciales para orientar a los fieles en este camino, permitiendo vivir la fe plenamente mientras se respeta la disciplina sacramental”.

La clave está en la situación matrimonial y en el cumplimiento de los deberes familiares y espirituales. “Quien no puede comulgar debe mantener viva su relación con Dios mediante la oración, la caridad y la participación en la vida de la Iglesia”, añade.

3 puntos importantes para recibir la comunión.
3 puntos importantes para recibir la comunión.

¿En qué casos un divorciado puede comulgar?

El padre Ayala aclara que no todas las situaciones son iguales, y que sí hay casos en los que una persona divorciada puede recibir la comunión.

  • Solo matrimonio civil: pueden comulgar siempre que vivan separados y cumplan sus obligaciones familiares, como la atención a los hijos.
  • Si estaban casados por la Iglesia y el matrimonio es declarado nulo: tras el proceso de nulidad, pueden comulgar, siempre que cumplan con sus deberes familiares.
  • Matrimonio sacramental vigente, separados: la Iglesia permite la separación en casos graves (por violencia, abandono o riesgo para los hijos). En estas circunstancias, pueden comulgar si no inician una nueva relación.
  • Privilegio Paulino: Ocurre cuando dos personas no bautizadas se casan y después una recibe el bautismo. Si la persona que no se bautizó se separa, el bautismo disuelve el matrimonio natural, y la parte católica puede comulgar.
  • Disolución por el Papa: Si una de las partes no está bautizada y la otra sí, el Papa puede disolver el matrimonio natural, permitiendo que la parte católica pueda casarse y comulgar.
  • Personas que, tras un proceso de nulidad, el tribunal no la declara, pero aceptan que su matrimonio fue válido y ofrecen su soledad por el reino de los cielos: En este caso, pueden comulgar.
  • Personas en un matrimonio natural válido (entre un católico y una persona no bautizada con dispensa del obispo): La parte católica puede comulgar porque está casada con su legítimo esposo.

Casos en los que no se puede comulgar siendo divorciado

  • Matrimonio solo civil: Cuando viven juntos, no pueden comulgar porque la unión carece de sacramentalidad. Para los bautizados, la Iglesia reconoce únicamente el matrimonio canónico, necesario para vivir en gracia de Dios.
  • Matrimonio sacramental vigente, nueva unión (adulterio): Si el matrimonio canónico no ha sido declarado nulo y la persona inicia una nueva relación con otra, se considera adulterio y no puede comulgar.
  • Matrimonio civil, nueva unión civil (amasiato): Aunque no sea adulterio, vivir con otra persona sin sacramento se considera amasiato, y la Iglesia no lo reconoce como matrimonio; por ello, tampoco se puede comulgar.
  • Nueva unión sin nulidad matrimonial: Separarse de un cónyuge y comenzar una nueva relación sin tramitar la nulidad se considera amasiato o adulterio, un pecado grave que impide recibir la comunión.

El padre Rogelio señala que “la mayoría de los fieles católicos vive el matrimonio, y conocerlo bien permite cuidarlo, amarlo y saber cómo actuar cuando enfrenta dificultades. De su solidez depende la familia, la felicidad de los hijos y la realización de los esposos. Reconocer su valor es clave para reconstruir la vida cuando un matrimonio se rompe”, concluye.

Glosario de términos:

Adulterio: Ocurre cuando una persona vive con otra estando casada, o cuando la otra persona con la que vive está casada.

Amasiato: Se refiere a la situación en la que ninguno de los dos ha sido casado por la Iglesia y viven juntos. A los ojos de la Iglesia, la persona con la que se vive no es su esposo

Nulidad matrimonial: Declaración oficial de la Iglesia de que un matrimonio sacramental nunca fue válido, por razones como falta de libertad, incapacidad o forma canónica incorrecta.

Vínculo sacramental: El lazo espiritual que une a los esposos en un matrimonio válido ante la Iglesia. Mientras el vínculo existe, no se puede formar un nuevo matrimonio sacramental.

Privilegio Paulino: Situación en la que un matrimonio entre personas no bautizadas se disuelve cuando una de ellas recibe el bautismo y la otra decide separarse, permitiendo que la persona bautizada pueda casarse nuevamente.

Matrimonio natural: Unión legítima entre dos personas (al menos una de ellas no bautizada) que es reconocida por la Iglesia como válida según el derecho natural; puede ser disuelta en ciertos casos por el Privilegio Paulino o por el Papa.



Autor

Periodista con más de 20 años de trayectoria, titulada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. A lo largo de su carrera ha colaborado en reconocidos medios nacionales como Milenio, El Universal, Revista Alto Nivel, entre otros. Su trabajo se ha enfocado en temas sociales, culturales y de interés humano.