¿Qué es la Divina Providencia? Esto dice el Catecismo

Los papás ven por sus hijos para que no les falte salud, educación, comida y todo lo que necesiten; así es Dios con nosotros, un papá bueno y lleno de amor.
La Divina Providencia es la voluntad de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
La Divina Providencia es la voluntad de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Todos los católicos hemos escuchado hablar y seguramente también nos hemos encomendado a la Divina Providencia.

Pero, ¿qué es o quién es la Divina Providencia?

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El Catecismo de la Iglesia Católica la define como un concepto, son las “disposiciones por las que Dios conduce con sabiduría y amor todas las criaturas hasta su fin último”.

“La solicitud de la Divina Providencia es concreta e inmediata; tiene cuidado de todo, de las cosas más pequeñas hasta los grandes acontecimientos del mundo y de la historia”, dice el texto.

El Catecismo nos recuerda que las Sagradas Escrituras afirman con fuerza la soberanía absoluta de Dios en el curso de los acontecimientos, y nos presenta algunas citas bíblicas:

  • ‘Nuestro Dios en los cielos y en la tierra, todo cuanto le place lo realiza” (Sal 115, 3).
  • “Si Él abre, nadie puede cerrar; si Él cierra, nadie puede abrir” (Ap 3, 7).
  • “Hay muchos proyectos en el corazón del hombre, pero sólo el plan de Dios se realiza” (Pr 19, 21).

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El padre Sergio Román, sacerdote de la Arquidiócesis Primada de México, explica que la palabra providencia viene del Latín y significa ver por.

“Los papás tienen providencia sobre sus hijos, siempre están viendo que no les falte salud, educación, comida, ¡todo lo bueno que los hijos necesitan y que los papás dan con tanto amor! Ni siquiera esperan que se lo pidan, el amor prevé las necesidades del ser amado y las resuelve con generosidad”.

“Así es Dios con nosotros. Es un papá bueno y lleno de amor que nos da lo que necesitamos en el momento preciso y nos da, aunque nosotros ni siquiera lo pidamos ni sepamos que nos hace falta. En cambio, como buen papá, no nos concede aquello que le pedimos si él sabe que nos hará daño”.

Eso –agrega el padre Sergio- es la Divina Providencia: el amor paternal de Dios.

Ya que la Divina Providencia puede considerarse como la voluntad divina o voluntad de Dios, por ello se le representa con la imagen del Padre, Hijo y Espíritu Santo.

 

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