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¿Por qué si Pedro fue el primer Papa, la Biblia no menciona a los Papas?

Porque la Biblia no usa el término “Papa”, pero sí muestra el papel especial de Pedro. El papado, como lo conocemos hoy, se desarrolló después a partir de ese liderazgo.

24 abril, 2026
¿Por qué si Pedro fue el primer Papa, la Biblia no menciona a los Papas?
Representación de Jesús confiando a Pedro las “llaves del Reino”, un pasaje clave para entender su papel entre los apóstoles. Foto: Especial

La respuesta corta es que la Biblia no usa la palabra “Papa”, pero eso no significa que la idea de liderazgo que luego se desarrolló en el papado no esté presente de otra forma.

Vamos por partes:

1. Primero, el término y el liderazgo de Pedro

La palabra “papa” (del latín papa, “padre”) es un título que surgió más tarde en la historia de la Iglesia. En tiempos del Nuevo Testamento no se usaba ese lenguaje institucional. Por eso no aparece como tal en la Biblia.

Ahora bien, lo importante es si existe o no un rol de liderazgo especial atribuido a Pedro. Ahí sí hay textos clave:

  • En el Evangelio de Mateo 16,18-19, Jesús le dice a Simón Pedro: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia… te daré las llaves del Reino de los cielos”.     Aquí se interpreta que recibe una autoridad singular (las “llaves” evocan gobierno, cf. Isaías 22).
  • En el Evangelio de Lucas 22,31-32, Jesús le encarga confirmar a sus hermanos en la fe.
  • En el Evangelio de Juan 21,15-17, el Resucitado le dice tres veces: “Apacienta mis ovejas”, confiándole el cuidado pastoral.
  • En los Hechos de los Apóstoles, Pedro actúa como líder inicial: toma la palabra en Pentecostés, dirige decisiones importantes, etc.

Desde la perspectiva católica, estos textos muestran que Pedro tiene un primado entre los apóstoles, y que ese papel no termina con su muerte, sino que continúa en sus sucesores en Roma: de ahí el papado.

Ahora bien, la sucesión petrina es la idea de que el papel único que tuvo Simón Pedro en la Iglesia primitiva no terminó con su muerte, sino que continúa en sus sucesores, especialmente en los obispos de Roma. No es un concepto formulado con ese nombre en la Biblia, sino una interpretación teológica apoyada en la Escritura y en los primeros testimonios cristianos.

Punto de partida: el papel de Pedro

Como vimos, textos como el Evangelio de Mateo 16, el Evangelio de Lucas 22 y el Evangelio de Juan 21 presentan a Pedro con un encargo particular:

• “las llaves” (autoridad),

• “confirmar a los hermanos” (unidad en la fe),

• “apacentar el rebaño” (liderazgo pastoral).

La pregunta clave que surge muy pronto es: ¿ese encargo era solo personal o también institucional?

2) La lógica de la sucesión

Desde muy temprano, la Iglesia entendió que los ministerios apostólicos continúan mediante sucesión. Un indicio claro está en los Hechos de los Apóstoles 1, donde el puesto de Judas es ocupado por Matías. Es decir, el cargo no muere con la persona.

Aplicado a Pedro: si tuvo un rol de unidad y autoridad, ese rol necesitaría continuidad histórica para que la Iglesia permanezca unida. 

Testimonios de los primeros siglos: 

Aquí es donde la sucesión petrina se vuelve más explícita. Algunos textos importantes:

– Clemente de Roma (hacia el año 96): escribe a la comunidad de Corinto para resolver un conflicto interno. Lo interesante es que interviene desde Roma, lo que sugiere una cierta autoridad reconocida.

– Ignacio de Antioquía (c. 107): alaba a la Iglesia de Roma con un lenguaje especial, destacando su papel de referencia entre las Iglesias.

– Ireneo de Lyon (c. 180): es clave. Afirma que, para conservar la fe auténtica, hay que mirar a la Iglesia de Roma, fundada por Pedro y Pablo, y menciona una lista de sucesores de Pedro. Aquí ya aparece claramente la idea de continuidad.

¿Por qué Roma?

La sucesión petrina se vincula específicamente con Roma porque, según la tradición más antigua:

– Pedro murió y fue martirizado allí (bajo Nerón).

– La comunidad romana conservó su memoria y autoridad.

Por eso, el obispo de Roma no es visto solo como un obispo más, sino como sucesor de Pedro en su sede.

Desarrollo histórico

Es importante no idealizar:

– En los primeros siglos, el papado no tenía aún la forma centralizada que conocemos hoy.

– La autoridad de Roma crece gradualmente, especialmente en controversias doctrinales.

– Con el tiempo (siglos IV en adelante), esa primacía se vuelve más definida, hasta llegar al concepto pleno de “Papa” como lo entiende la Iglesia católica.

En síntesis, la sucesión petrina no es una frase bíblica literal, sino una conclusión histórica y teológica:

– Pedro tuvo un papel especial.

– Ese papel debía continuar para mantener la unidad.

– La Iglesia primitiva identificó esa continuidad en los obispos de Roma.



Autor

Jorge Arévalo Nájera es director de la Dimensión de Biblia de la APM, licenciado en Ciencias Religiosas por la Universidad La Salle y maestro en Ciencias de la Educación Familiar por el Instituto de Enlaces Educativos CDMX. Docente en La Universidad L Salle, IMDOSOC y diversas instancias formativas en el área de Teología Y Biblia.