Corona de Adviento: ¿qué es y cuál es su significado?
La Corona de Adviento no es un adorno, es una herramienta catequética para prepararnos a la Navidad. Te explicamos qué significa cada uno de sus elementos.
En esta época es común ver en las casas una especie de centro de mesa en forma de corona adornada con velas. Este hermoso arreglo, además de ser un elemento decorativo, tiene un sentido muy especial para nosotros los católicos: es la Corona de Adviento que nos ayuda a prepararnos para la Navidad.
¿Qué es la Corona de Adviento?
La Corona de Adviento nos recuerda que debemos prepararnos espiritualmente para recibir al Niño Dios en nuestra casa, consta de varios elementos, cada uno con su significado. A continuación te los explicamos:
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¿Qué significado tiene la Corona de Adviento?
Hablemos primero de su forma circular. El círculo es una figura geométrica perfecta, es decir que no tiene principio ni fin. De igual manera, la Corona tiene forma circular (sin principio ni fin).
Al no tener principio ni fin, nos debe hacer recordar la eternidad de Dios y pensar en los miles de años de espera en el Mesías, desde Adán hasta el nacimiento de Jesús, y actualmente en la segunda venida de Cristo, que estamos esperando.
El follaje de la Corona puede ser de abeto, pino o algún material artificial verde, color que está relacionado con la virtud de la esperanza. Muchos le dan el significado de un tiempo especial de crecimiento espiritual y de gracia.
¿Qué significan las velas de la Corona de Adviento?
Cada domingo de Adviento se enciende una vela y se hace una oración acompañada de una lectura bíblica y un villancico. Las velas significan la luz que va disipando las tinieblas pues cada vez que encendemos una se va disminuyendo la oscuridad hasta que el resplandor de Cristo Jesús, hecho hombre, ilumina todo.
Cada vela corresponde a una semana del Adviento.
Colores de las velas y su significado
Aunque no es obligatorio que las velas sean de un color en específico, es costumbre que la Corona de Adviento tenga tres velas moradas y una rosa. Estos colores hacen alusión al tiempo litúrgico de Adviento, cuando los sacerdotes visten de morado, que simboliza penitencia y humildad de cara a la llegada de Jesús.
La vela rosa representa el Tercer domingo de Adviento, conocido como Gaudete. Este color representa la alegría y el gozo porque ya está cerca el nacimiento de Jesús.
¿Cuál es el orden de las velas de la Corona de Adviento?
Cada domingo de Adviento se enciende una vela y se hace una oración acompañada de una lectura de la Biblia y un canto de Adviento o villancico.
Las velas significan la luz que va disipando las tinieblas, pues cada vez que encendemos una, se va disminuyendo la oscuridad hasta que el resplandor de Cristo Jesús, hecho hombre, ilumina todo.
Cada vela corresponde a una semana del Adviento. Tres de ellas son de color morado (preferentemente), pues simbolizan un tiempo de especial espera y preparación, y la otra de color rosa.
¿Cuál es la primera vela que se enciende en la Corona de Adviento
Las velas moradas se encienden el 1º, 2º y 4º domingo de Adviento, y la vela rosa se enciende el 3º Domingo de Adviento, llamado también “domingo de gaudete” o “domingo de la alegría”, por la primera palabra del introito de la Misa: Gaudete, es decir, regocíjense.
Encender la vela rosa es signo de alegría y gozo porque ya está cerca el nacimiento de Jesús.
¿Cuándo se enciende la vela blanca o el cirio?
Durante la cena de Navidad, la familia se enciende un cirio que se coloca al centro de la Corona de Adviento. La familia unida hace una oración de gracias pidiendo que el Niño Jesús nazca en el corazón de cada uno. La luz del cirio nos recuerda que Cristo es la Luz del mundo.
@desdelafe #sabiasque la Corona de Adviento no es un simple adorno, es una gran herramienta que nos prepara para la #navidad #Adviento2022 #desdelafe #merrychristmas #catholic #catolicos ♬ sonido original – Desde la Fe ¿Cómo bendecir la Corona de Adviento?
El Bendicional explica que la bendición puede realizarla un sacerdote, diácono o un laico. Aquí te compartimos un rito sencillo para hacerlo en familia
El ministro, al comenzar la celebración, dice: Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
Todos responden: Que hizo el cielo y la tierra.
Monición introductoria: Al comenzar el nuevo año litúrgico vamos a bendecir esta corona con que inauguramos también el tiempo de Adviento. Sus luces nos recuerdan que Jesucristo es la luz del mundo. Su color verde significa la vida y la esperanza. El encender, semana tras semana, los cuatro cirios de la corona debe significar nuestra gradual preparación para recibir la luz de la Navidad.
Uno de los presentes, o el mismo ministro, lee un breve texto de la sagrada Escritura, por ejemplo: ¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!
Luego el ministro, si es sacerdote o diácono, con las manos extendidas, si es laico, con las manos juntas, dice la oración de bendición:
Oremos. La tierra, Señor, se alegra en estos días, y tu Iglesia desborda de gozo ante tu Hijo, el Señor, que se avecina como luz esplendorosa, para iluminar a los que yacemos en las tinieblas de la ignorancia, del dolor y del pecado.
Lleno de esperanza en su venida, tu pueblo ha preparado esta corona con ramos del bosque y la ha adornado con luces.
Ahora, pues, que vamos a empezar el tiempo de preparación para la venida de tu Hijo, te pedimos, Señor, que, mientras se acrecienta cada día el esplendor de esta corona, con nuevas luces, a nosotros nos ilumines con el esplendor de aquel que, por ser la luz del mundo, iluminará todas las oscuridades. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
¿Si bendijeron mi Corona de Adviento el año pasado, la tengo que volver a bendecir?
Durante la cena de Navidad la familia reunida enciende un cirio que se coloca al centro de la Corona. El papá y la mamá hacen la oración de gracias pidiendo que el Niño Jesús nazca en el corazón de cada uno de los integrantes de la familia. La luz del cirio nos recuerda que Cristo es la Luz del mundo.
El padre Salvador Barba, ex encargado de la Pastoral Litúrgica de la Arquidiócesis Primada de México, nos explicó de manera puntual si es necesario que cada año llevemos a bendecir de nuevo nuestra Corona de Adviento o si solo debemos llevar las cuatro velas que colocaremos en ella.
Recomendable re-bendecir la Corona de Adviento
En charla con Desde la fe, el sacerdote de la Parroquia de San José, en la Alcaldía Venustiano Carranza, indicó que si bien no es necesario que lleves a bendecir nuevamente la Corona de Adviento que vas a colocar en tu casa este año, durante el periodo de Adviento que se celebra en el mes de diciembre, si ya la bendijeron con anterioridad, sí es recomendable porque con ello renovamos nuestra fe.
Explicó que, en ocasiones, a muchos fieles se les complica llevar el ornamento de la corona a bendecir, por lo que si ya fue bendecido previamente, con el hecho de que lleven a bendecir las cuatro velas es suficiente, porque son el signo principal de la corona, porque representan la luz de Cristo que ilumina nuestro camino.
“Pero llevar a bendecir siempre el conjunto la ornamentación ayuda. Entonces es recomendable, digamos, re-bendecir la corona, porque con ello vamos a renovar nuestra fe, unidos en la oración con la Iglesia universal y, sobre todo, al encenderlas en nuestros hogares con la familia con una oración con la que el Señor se hará presente en nuestras vidas.
“Así, con su palabra, con su mensaje, con su buena nueva, con esa esperanza de que a partir de su encarnación vamos a alcanzar nuestra redención, la cual no se obtiene a través de la cruz, porque Cristo es la luz que ilumina el sendero de todo hombre”, aseguró el padre Barba, también director de la Dimensión de Bienes Culturales de la Arquidiócesis Primada de México.
Tips prácticos de seguridad para la Corona de Adviento
- Colócala en un lugar estable: asegúrate de que la corona esté sobre una base firme y resistente al calor, lejos de cortinas, papeles o decoraciones inflamables.
- Evita corrientes de aire: mantén la corona alejada de ventanas abiertas, ventiladores o aires acondicionados que puedan apagarlas o hacer que la llama se desplace.
- Nunca la dejes sola: nunca dejes las velas encendidas sin supervisión. Apaga siempre las velas al salir de la habitación o antes de dormir.
- Usa portavelas seguros: coloca cada vela en un soporte estable que impida que se caiga o que el calor dañe la base de la corona.
- Mantén materiales inflamables alejados: evita adornos de papel, plástico o ramas secas cerca de la llama.
- Ten un extintor o agua a la mano: es recomendable tener un poco de agua, arena o un extintor cerca por si alguna vela provoca un accidente.
- Opta por velas LED si es necesario: para quien tiene en casa niños pequeños o mascotas, las velas eléctricas simulando llama son una alternativa segura y decorativa.
¿Qué pasa si no pude llevar a bendecir mi Corona de Adviento?
Tal vez algunas personas, por diversas razones, no tuvieron la oportunidad de llevar a bendecir su Corona de Adviento este primer Domingo de Adviento, y se encuentran preocupadas por ese hecho.
Sin embargo, el no haber podido asistir este Primer Domingo de Adviento a bendecir la corona no debe representar una preocupación, ya que esta omisión se puede subsanar, y así nos lo explica el padre Salvador Barba, ex encargado de Pastoral Litúrgica de la Arquidiócesis Primada de México.
El padre Barba aseguró que no hay ningún problema si algunos fieles no pudieron llevar a bendecir su Corona de Adviento, pues este hecho se puede solucionar de dos maneras:
En primer lugar, puedes llevarla a bendecir después, esto es en el transcurso de la semana o el próximo domingo, y mientras tanto pueden encender la primera vela, correspondiente a la primer semana del adviento, haciendo una oración en familia, para que la progresión dominical de luces nos lleve a Cristo, luz del mundo.
¿Cualquier persona puede bendecir la corona de Adviento?
Una segunda opción -indicó el actual director de la Dimensión de Bienes Culturales de la Arquidiócesis Primada de México- es que, a partir del hecho de que la Corona de Adviento representa un signo de fe, todos los católicos bautizados al hacer oración y encender la vela, ejercen su sacerdocio bautismal y con ello bendicen su corona.
“Una cosa es el aspecto de llevarla a bendecir a la iglesia y la otra es el signo que me acompaña, el de que esa luz renazca en mi corazón. Entonces con la oración y unida a la Iglesia, ya la estoy bendiciendo ejerciendo mi sacerdocio bautismal”, explicó el P. Barba en entrevista con Desde la fe.
De esta manera -concluyó el sacerdote- esta acción llevará a que esa luz gradualmente vaya llegando a su plenitud en el corazón y en las familias de todos los católicos, para que vayan recibiendo a Cristo luz y Salvador del mundo.

