Sabías que

¿Cómo rezar el Rosario? Sigue estos 6 pasos

Millones de personas han comprobado la extraordinaria riqueza del rezo del Rosario.
Además de la Misa, rezar el Rosario es lo más recomendable. Foto: Cathopic
Además de la Misa, rezar el Rosario es lo más recomendable. Foto: Cathopic

Rezar el Rosario es fácil de aprender, y rezarlo es acogerse a la amorosa y poderosa intercesión de María. Consiste en meditar, cada día, al menos cinco ‘Misterios’ (es decir, realidades divinas que superan nuestra comprensión), y en cada uno rezar un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria al Padre.

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1. Inicia haciendo la señal de la cruz.

2. Haz un acto de contrición (arrepentimiento).

3. Anuncia cada Misterio.

Dedica un momento a meditarlo. Relaciónalo con lo que estás viviendo y dialoga con María al respecto, sea para agradecerle o encomendarle una petición.

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Estos son los Misterios a meditar:

Misterios gozosos (lunes y sábado)

  1. La Anunciación (Lc 1, 28-38).
  2. La Visitación (Lc 1, 39-56).
  3. El Nacimiento de Jesús (Lc 2, 1-7).
  4. La Presentación del Niño en el Templo (Lc 2, 22-38).
  5. El Niño perdido y hallado en el Templo. (Lc 2, 41-50).

Misterios luminosos (jueves)

  1. El Bautismo de Jesús en el Jordán (Mt 3, 13-17).
  2. La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná (Jn 2, 1-11).
  3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión (Mc 1,14-15).
  4. La Transfiguración (Mt 17, 1-8).
  5. La institución de la Eucaristía (Mt 26, 26-29).

Misterios dolorosos (martes y viernes)

  1. La oración de Jesús en el Huerto (Lc 22, 39-46).
  2. La flagelación del Señor (Jn 19,1).
  3. Jesús es coronado de espinas (Mt 27, 27-30).
  4. Jesús camina al Calvario con la cruz a cuestas (Jn 16b-17).
  5. La crucifixión y muerte de nuestro Señor (Lc 23, 44-46).

Misterios gloriosos (miércoles y domingo)

  1. La Resurrección del Señor (Lc 24, 1-8).
  2. La Ascensión del Señor (Lc 24, 50-53).
  3. La venida del Espíritu Santo (Hch 2, 1-4).
  4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos (Sal 45, 11-16).
  5. La Coronación de la Santísima Virgen (Ap 11, 19-12,1).

4. En cada Misterio reza un Padrenuestro, diez Avemarías, un Gloria, y puedes añadir alguna de estas jaculatorias:

  • María, Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte ampáranos, gran Señora.
  • ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno. Lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.
  • Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
  • Bendito san José, aumenta nuestra fe.

5. Al final del Rosario puedes rezar la Salve, la Letanía y terminar con esta oración:

Te suplicamos nos concedas, Señor, Dios Padre nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y alcanzar los gozos de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

6. Reza un Padrenuestro y un Avemaría por las intenciones del Papa.