La voz del Papa

Papa Francisco: No hay tierra más hermosa que el corazón del hermano

Reflexionó sobre la segunda: “Bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la tierra”.
El Papa Francisco en Audiencia General. Foto: Vatican Media
El Papa Francisco en Audiencia General. Foto: Vatican Media

No hay tierra más hermosa que el corazón de los demás, no hay territorio más bello que ganar que la paz reencontrada con un hermano. ¡Y esa es la tierra a heredar con la mansedumbre!”, aseguró el Papa Francisco.

En la Audiencia General de este 19 de febrero, el Pontífice continuó con su ciclo de catequesis sobre las bienaventuranzas. En concreto, reflexionó sobre la segunda: “Bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la tierra” (Mt. 5,4). Pasaje bíblico Salmo 37, 3.8-11.

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El Papa explicó que manso es el “discípulo de Cristo” que hereda el más sublime de los territorios y lo defiende: defiende su paz, defiende su relación con Dios y sus dones, custodiando la misericordia, la fraternidad, la confianza, la esperanza.

Describió que en la Escritura la palabra “manso” también indica “el que no tiene propiedad de la tierra” y, por tanto, llama la atención el hecho de que la tercera bienaventuranza “diga precisamente que los mansos ‘heredarán la tierra’”.

“Cuando decimos que una persona es “mansa” nos referimos a que es dócil, suave, afable, a que no es violenta ni colérica. La mansedumbre se manifiesta sobre todo en los momentos de conflicto, cuando estamos “bajo presión”, cuando somos atacados, ofendidos, agredidos. Nuestro modelo es Jesús, que vivió cada momento, especialmente su Pasión, con docilidad y mansedumbre”, dijo el Papa Francisco.

Pero existe la otra cara de la moneda y es el pecado de la ira, “un movimiento violento cuyo impulso todos conocemos”, y advirtió de lo que este pecado puede causar y sobre todo, de cuántas cosas se pueden perder.

“En un momento de cólera se puede destruir todo lo que se ha construido; cuando se pierde el control, se olvida lo realmente importante, y esto puede arruinar la relación con un hermano, muchas veces sin remedio”, aseguró.

Finalmente, el Santo Padre, subrayó que la “tierra” a conquistar con la mansedumbre “es la salvación de aquel hermano del habla el mismo Evangelio de Mateo: “Si te escucha, habrás ganado a tu hermano (Mt 18, 15)”.

Con información de Zenit y Vatican News

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