La voz del Papa

El Papa nos invita a mirar a la persona y a las intenciones de su corazón

El Papa Francisco aseguró que lo que hace al hombre impuro, no viene de fuera, sino del corazón.
El Papa Francisco en Audiencia General. Foto: Vatican Media
El Papa Francisco en Audiencia General. Foto: Vatican Media

El Papa Francisco recordó que, como evangelizadores, debemos mirar a la persona y a las intenciones de su corazón, “lo que hace al hombre impuro, de hecho, no viene de fuera, sino solo de dentro, del corazón (cf. Mc 7, 21)”.

En la Audiencia General de este 16 de octubre, el Papa Francisco, continuó con el ciclo de catequesis sobre los Hechos de los Apóstoles, centrando su reflexión en el pasaje pasaje “Dios no hace acepción de personas” (Hechos 10:34). Pedro y la efusión del Espíritu sobre los paganos (Hechos de los Apóstoles 10, 34-36).

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Dios, dijo el Papa, quiere que sus hijos superen todo particularismo para abrirse a la universalidad de la salvación. Por ese motivo los bautizados “están llamados a salir de sí mismos y abrirse a los demás”, a vivir la proximidad, que “transforma toda relación interpersonal en una experiencia de fraternidad”.

“El personaje principal del episodio es el apóstol Pedro, que después de ser testigo de la efusión del Espíritu Santo sobre el colegio apostólico, presencia ahora cómo ese mismo Espíritu se derrama sobre los paganos. Dios, para suscitar en Pedro un cambio de mentalidad, le presenta un lienzo lleno de animales considerados impuros para los judíos, haciéndole entender que todo lo que Dios ha purificado no debe ser ya considerado profano. Es necesario mirar la intención del corazón, porque sólo de dentro, del corazón, nace la impureza“, dijo el Pontífice.

El Santo Padre explicó que con este hecho el Señor quiere que Pedro ya no evalúe los acontecimientos y las personas según las categorías de lo puro y lo impuro, sino que aprenda a ir más allá, para mirar a la persona y las intenciones de su corazón. Esto porque “lo que hace al hombre impuro”, “no viene de fuera, sino sólo de dentro”, tal como dijo Jesús.

Con información de Zenit y Vatican News