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El Papa inaugura Centro de Acogida para personas sin hogar

El centro Palazzo Migliori será gestionado por la Comunidad de Sant' Egidio. 
El Papa Francisco en visita al centro de acogida Palazzo Migliori. Foto: Vatican Media
El Papa Francisco en visita al centro de acogida Palazzo Migliori. Foto: Vatican Media

Con motivo de la III Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el domingo 17 de noviembre, el Papa Francisco inauguró un nuevo centro de acogida diurno y nocturno para las personas sin hogar.

El nuevo centro, llamado Palazzo Migliori, ocupa todo un edificio de cuatro plantas (casi 2,000 metros cuadrados) y será gestionado por la Comunidad de Sant’ Egidio. Se trata de un edificio construido a principios del siglo XIX equipado con un ascensor para permitir el acceso a adultos mayores y personas con discapacidad. En el primer piso hay una gran capilla, reservada para la oración personal y comunitaria de voluntarios e invitados.

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Las personas alojadas por la noche podrán disfrutar de desayunos y cenas preparados en el refectorio del segundo piso. La cocina del Centro, será utilizada por un grupo de voluntarios y diáconos permanentes de la Diócesis de Roma para preparar más de 250 comidas calientes.

La primera y segunda planta también se utilizarán para proporcionar un servicio diurno, gestionado y animado por voluntarios, con salas para conversar y escuchar, así como para el uso de ordenadores, para la lectura y la recreación y otras actividades educativas y culturales.

Este viernes 15 de noviembre, el Papa Francisco visitó el recinto. Ahí, fue recibido en la entrada por el Limosnero Apostólico, Cardenal Konrad Krajewski, por Monseñor Nunzio Galantino, Presidente de la APSA, por el Profesor Andrea Riccardi y por el Profesor Marco Impagliazzo, fundador y presidente de la Comunidad de Sant’Egidio.

El Santo Padre conversó con algunas personas que residirán en el centro y con voluntarios. Entre ellos, algunos que vivían en la calle y ahora han encontrado trabajo y un hogar permanente. Durante la conversación con ellos, el Papa habló sobre la cultura del descarte y la necesidad de recuperar el sentido de la responsabilidad hacia los más pobres.