Los 5 mensajes que el Papa León XIV dejó a los jóvenes durante la vigilia en Madrid
Durante el encuentro con jóvenes en la plaza de Lima, el Pontífice respondió preguntas sobre la fe, la vocación y los desafíos del mundo actual. Estas fueron las principales enseñanzas que compartió.
Más de medio millón de jóvenes se dieron cita en la Plaza de Lima, en Madrid, para participar en la vigilia presidida por el papa León XIV durante su visita a España, de acuerdo con cifras difundidas por Vatican News.
En un ambiente festivo que incluyó música, representaciones artísticas y momentos de oración, el Pontífice sostuvo un diálogo con seis jóvenes que le plantearon preguntas sobre la fe, la vocación, el discernimiento y el compromiso de los cristianos en el mundo actual.
Un diálogo para conocer al Papa
El encuentro comenzó con preguntas de seis jóvenes, con el propósito de conocer mejor el camino espiritual del Papa. Marina le pidió compartir qué santos han sido referentes en su vida además de san Agustín. León XIV mencionó a san Juan Crisóstomo, a quien admira por su valentía para decir siempre la verdad; a santo Tomás de Villanueva, agustino español destacado por su caridad y por su labor de reforma de la Iglesia; y a santo Toribio de Mogrovejo, misionero en Perú, a quien presentó como ejemplo de compromiso con la justicia y de entrega a los más pobres.
Más adelante, María José, una joven migrante peruana, le preguntó por su experiencia como misionero y obispo en Perú. El Papa recordó especialmente el testimonio de fe de personas que enfrentaban numerosas dificultades sin perder la esperanza.
“El encuentro con las heridas y las alegrías del pueblo me hicieron crecer en el camino del seguimiento de Jesús”, y añadió que esa experiencia le permitió descubrir cómo la Palabra de Dios puede convertirse en fuente de reconciliación y de justicia allí donde existen conflictos.
A partir de esas preguntas, el Santo Padre compartió varios mensajes dirigidos a los jóvenes presentes en Madrid y en el mundo.

1.- Buscar a Dios en el silencio
La pregunta fue formulada por Miriam, quien quiso saber cómo reconocer la voz de Dios y acompañar a otros en su camino de fe.
León XIV respondió que para escuchar a Dios es necesario aprender a hacer silencio y discernir entre las múltiples voces que buscan captar la atención de las personas.
“Cuando buscamos el silencio, decidimos qué no escuchar y de qué ruidos no dejarnos distraer. Al liberarnos del estruendo de mil voces, reconocemos que algunas engañan nuestros deseos, otras nos compran sin alimentarnos, otras hablan por interés”, explicó.
El Pontífice observó que muchas veces las personas viven rodeadas de música, audífonos y distracciones constantes, lo que dificulta crear espacios de recogimiento y añadió que “es precisamente en esta experiencia de silencio que Dios puede hablarnos o que podemos discernir la voz de Dios”.
Asimismo, recordó que la oración, la escucha de la Palabra de Dios y la adoración eucarística ayudan a reconocer la presencia del Señor y a descubrir su voluntad.
2.- Buscar siempre la verdad
Dentro de esa misma respuesta, el Santo Padre lanzó una advertencia sobre los mensajes engañosos que circulan en distintos ámbitos de la sociedad y, especialmente, en el entorno digital. “En el silencio comprendemos que las ideologías pasan, mientras la verdad permanece”, señaló.
León XIV insistió en la importancia de desarrollar una actitud crítica frente a aquello que se consume diariamente y animó a los jóvenes a mantenerse firmes en la búsqueda de la verdad. “Muchas cosas en las redes nos engañan, nos cuentan mentiras. Buscad siempre la verdad”, exhortó.
El Papa recordó además que Dios es la Verdad y que el discernimiento ayuda a no dejarse arrastrar por ideologías, intereses o modas pasajeras.

3.- Dar testimonio de la fe con coherencia de vida
Otro de los jóvenes participantes, Manuel, preguntó cómo ayudar a otras personas a descubrir la belleza de la fe cristiana. La respuesta de León XIV estuvo centrada en la importancia del testimonio personal.
“Compartid vuestro camino espiritual, dando testimonio de él con coherencia de vida”, pidió. El Santo Padre explicó que la decisión de seguir a Jesús renueva constantemente la vida de los creyentes, especialmente en los momentos de cansancio o dificultad.
También animó a todos los presentes a rezar con amor, vivir con fidelidad la propia vocación y convertirse en una presencia cercana para quienes atraviesan procesos de búsqueda o sufrimiento y explicó que la fe se transmite a través de relaciones auténticas, de la escucha y del diálogo, así como mediante el ejemplo cotidiano de quienes buscan vivir de acuerdo con el Evangelio.
4.- Ser protagonistas del cambio
Otra de las preguntas abordó el papel que los jóvenes cristianos pueden desempeñar en la sociedad actual. En su respuesta, León XIV recordó que los discípulos de Cristo están llamados a vivir con libertad frente a las presiones, los engaños y las modas pasajeras y afirmó “somos libres en Cristo”.
A partir de esa libertad, invitó a los jóvenes a asumir un papel activo en la construcción de una sociedad mejor.
“Vosotros, jóvenes, estáis llamados a dar una nueva dirección a la sociedad, convirtiéndose en protagonistas del cambio a partir de vuestros vínculos cotidianos, aquello que vivís en la familia, en la universidad y en el trabajo”, señaló.
El Pontífice expresó además su confianza en la capacidad de las nuevas generaciones para testimoniar a Cristo también en la realidad digital, comunicando los valores y la belleza del Evangelio. También alentó a los jóvenes a no tener miedo de responder a la llamada de Dios.
“¡No tengáis miedo jamás a pensar en una vocación a la vida sacerdotal, a la vida religiosa, o a otros servicios en la Iglesia!”, expresó.
Asimismo, recordó que el matrimonio también es una vocación y animó a los jóvenes a no temer la formación de una familia.
5.- “La misión que os confío es que seáis humanos”
La reflexión final del encuentro estuvo dedicada a la misión que León XIV quiso confiar a los jóvenes presentes en Madrid. El Papa los invitó a no buscar el sentido de la vida en la riqueza, el placer o el poder, y a no dejarse vencer por la indiferencia, el conformismo o la mentira.
En ese sentido, les dijo que “la misión que os confío es que seáis humanos”, es decir, convertirse en personas confiables, comprometidas con la justicia y capaces de vivir con honestidad y rectitud.
“¡Sed humanos! Hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables. Personas que buscan la justicia porque tienen hambre de ella”, expresó. Finalmente los exhortó a responder a los desafíos del mundo actual desde la fe y la esperanza.
“Ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira, sed vosotros mismos chispa de una humanidad nueva”, concluyó.
Antes de dar paso a la adoración eucarística, León XIV invitó a los presentes a seguir el ejemplo de los apóstoles y a convertirse en misioneros del Evangelio ante las pobrezas materiales y espirituales de nuestro tiempo, recordando que la fe se expresa concretamente en la caridad y en el servicio a los demás.

La cruz de los jóvenes
Al término del diálogo, le pidieron a León XIV que firmara la Cruz de los Jóvenes, que presidirá sus encuentros y actividades en Madrid. Posteriormente dio inicio la vigilia de oración, que continuó con un momento de adoración eucarística junto a más de medio millón de jóvenes reunidos para acompañarlo durante esta cita de su viaje apostólico a España.


