3 causas que dividen a los cristianos, según el Papa Francisco

El Papa Francisco enumeró tres razones que pueden dividir a una comunidad.
Papa Francisco en Santa Marta.
Papa Francisco en Santa Marta.

El Papa Francisco aseguró que el dinero, la vanidad y las habladurías, son las causas que pueden provocar divisiones entre las comunidades cristianas.

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En su Misa en la capilla de Santa Marta, meditó sobre la primera Lectura de los Hechos de los Apóstoles (4, 32-37), que describe la vida de los miembros de la primera comunidad cristiana que tenían “un solo corazón”, y los peligros de división que vivían entonces y que se mantienen hasta nuestros días.


Ante las tentaciones, explica el Papa Francisco, “el Espíritu siempre viene con su fuerza para salvarnos de esta mundanidad del dinero, la vanidad y la habladuría, porque el Espíritu no es el mundo: está contra el mundo. Es capaz de hacer estos milagros, estas grandes cosas”.

Aquí te presentamos la explicación que dio el Papa Francisco de cada una de las causas de división, para estar siempre alerta y en oración constante:

El dinero

El mismo Pablo dice lo mismo: ‘Los ricos traen comida y comen, ellos, y los pobres, de pie”, los dejamos allí como para decirles: “Arréglate como puedas’. El dinero divide, el amor al dinero divide la comunidad, divide la Iglesia”

El dinero divide, el interés propio. Incluso en las familias: ¿cuántas familias terminaron divididas por una herencia? ¿Cuántas familias? Y ya no se hablaban… Cuántas familias… Una herencia… Se dividen: el dinero divide.

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La vanidad

Ese deseo de sentirse mejor que los demás, de decir ‘Gracias, Señor, porque no soy como los demás’, la oración del fariseo. También vanidad en mostrarse, vanidad en los hábitos, en el vestir: cuántas veces – no siempre pero sí cuántas veces– la celebración de un sacramento es un ejemplo de vanidad, quién va con la mejor ropa, quién hace eso y lo otro, la vanidad entra ahí también.

Y la vanidad divide. Porque la vanidad te lleva a ser un pavo real y donde hay un pavo real, hay división, siempre.

Las habladurías

No es la primera vez que lo digo, pero es la realidad. Esa cosa que el diablo pone en nosotros, como una necesidad de hablar de los demás: ‘Qué buena persona es’-‘Sí, sí, pero, pero…’. Inmediatamente aparece el ‘pero’, es una piedra para descalificar al otro e inmediatamente algo que oigo decir y así disminuyo un poco al otro.