Iglesia en México

“Urge una reforma espiritual en la Iglesia para acabar con los abusos”

El padre Hans Zollner impartió en México su ponencia titulada "La reforma eclesial latinoamericana de frente al tema del abuso".
El padre Hans Zollner en el Congreso Latinoamericano sobre la Prevención del Abuso de Menores. Foto: María Langarica
El padre Hans Zollner en el Congreso Latinoamericano sobre la Prevención del Abuso de Menores. Foto: María Langarica

Los abusos sexuales cometidos por clérigos, y la falta de una acción adecuada y puntual para atender estos casos, son signos de que la Iglesia Católica necesita una reforma espiritual, aseguró el sacerdote Hans Zollner, presidente del Centro para la Protección Infantil de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Durante su participación en el segundo día de actividades del Congreso Latinoamericano sobre la Prevención del Abuso de Menores, comentó que, tras visitar más de 60 países, ha podido constatar que, en muchos de ellos se mantiene un aire de clericalismo entre los sacerdotes, e incluso entre los fieles, que provoca abuso de autoridad, lo que resalta justamente la necesidad de una transformación espiritual de fondo.

Agregó que el discernimiento espiritual debe de convertirse en una práctica habitual para tomar mejores decisiones y liberarse de muchas acciones y actitudes desordenadas.

“El juicio propio es un gran desafío, y el Papa Francisco lo repite a diario porque quiere que seamos adultos en nuestra fe, lo cual nos ayudará a tomar mejores decisiones, pero dándole la cara al Señor”, comentó.

Participanes del Congreso Latinoamericano sobre la prevención del abuso de menores. Foto: Cynthia Fabila

Participanes del Congreso Latinoamericano sobre la prevención del abuso de menores. Foto: Cynthia Fabila

Un cambio para toda la Iglesia

En su ponencia titulada “La reforma eclesial latinoamericana de frente al tema del abuso”, agregó que su propuesta de una reforma espiritual no sólo es para los sacerdotes, sino también para los obispos, a través de una formación permanente.

“En la Universidad Gregoriana nos importa mucho el perfil de los seminaristas, pero también consideramos de suma importancia la formación permanente de los sacerdotes”.

De acuerdo con el padre Zollner, diversos estudios han demostrado que la primera vez que un clérigo perpetra un abuso sexual lo hace después de los 40 años, en la crisis de la mediana edad, cuando enfrentan desafíos mayores como la soledad y la sobrecarga de trabajo, entre otros factores.

Asimismo, el especialista consideró que es necesario reconocer que “en muchas ocasiones la Iglesia no responde al compromiso del Evangelio en su totalidad, ni corresponde a lo que el Señor pensaba cuando la fundó”.

Padre Hans Zollner, experto en prevención y lucha contra el abuso sexual infantil. Foto: María Langarica

Padre Hans Zollner, experto en prevención y lucha contra el abuso sexual infantil. Foto: María Langarica

La reparación del daño

Respecto a la reparación del daño por los abusos cometidos por sacerdotes, consideró que es necesario favorecer la reconciliación con la comunidad eclesial, lo cual sólo podrá llevarse a cabo con verdadero arrepentimiento, una confesión y un activo compromiso de reparación, medidas que cualquier diócesis, parroquia, iglesia o comunidad pueden llevar a cabo.

El padre Zollner detalló que es necesario impulsar medidas para reintegrar a las víctimas a la comunidad eclesial,  pues muchas de ellas aún quieren participar a pesar de lo ocurrido.

“Conozco muchas víctimas que están dispuestas a servir a la Iglesia, pero no les llaman y se sienten bloqueadas y marginadas. Necesitamos poner atención a ello, pues también tiene que ver con un ejercicio de escucha activa y acompañamiento”.

Al concluir su ponencia, el presbítero destacó que para esta reforma espiritual debe de haber una comunión entre clérigos y laicos. “En Estados Unidos hay una clara división entre los obispos y los laicos comprometidos, y esa falta de unión es muy peligrosa”.

El experto en  prevención y lucha contra el abuso sexual infantil, dijo que esta división llega a verse entre obispos, sacerdotes y religiosos, y por ello en pocos países tienen proyectos de trabajo conjunto, en equipo.

Aseguró que la esta falta de coordinación se refleja en el tema de los abusos sexuales, pues en muchos países ni siquiera se ha abordado.

“Todas estas situaciones son un llamado de Dios para enfrentar la realidad; Él quiere que tomemos conciencia para hacer una verdadera reforma, sólo así la credibilidad volverá a la Iglesia”, concluyó Zollner.