San Juan Diego, ¿cómo era la vida en su tiempo?

Un nuevo libro permite dilucidar cómo fue la vida de este santo indígena desde su encuentro con la Virgen hasta la tumultuosa época política que vivió.
San Juan Diego padeció, como todos los indígenas, períodos de sequía y de inundaciones que afectaron a muchos pueblos.
San Juan Diego padeció, como todos los indígenas, períodos de sequía y de inundaciones que afectaron a muchos pueblos.

En la vida de San Juan Diego hay una serie de acontecimientos que no mencionan el Nican Mopohua y el Nican Motecpana, que son las dos principales fuentes de información de las apariciones de la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac, pero gracias a una investigación que abarca el período en el que vivió este indígena vidente, es decir, de 1474 a 1548, se puede reconstruir su mundo y su tiempo.

Los secretos de San Juan Diego afloran al analizar los textos de Fray Diego Duran, los Relatos de Chimalpaín, la Crónica Mexicáyotl de Tezozómoc, los escritos de Motolinía, Sahagun, Bernal Díaz del Castillo, Fernández de Oviedo, Bartolomé de las Casas, y otros más que escribieron en los años posteriores a la conquista de México, pero que estuvieron bien informados de aquellos acontecimientos.

Padeció como muchos otros indígenas

Al estudiar lo que ocurría en Tenochtitlan, Texcoco, Tlatelolco, podemos saber que Juan Diego padeció, como todos los indígenas, períodos de sequía y de inundaciones que afectaron a muchos pueblos; sismos como aquel en el que “desquebrajaron cerros”; las frecuentes guerras entre los pueblos rivales, los presagios de la conquista, y todo esto nos ayuda a construir un perfil más amplio y humano en la vida de este santo indígena, respetando el rigor histórico.




Fue testigo de 6 reinados tlatoanis y dos españoles

Gracias a estos cronistas, sabemos que en los 74 años que vivió San Juan Diego, pudo testificar los reinados de 6 tlatoanis de México, a partir de Axayácatl, siguiendo por Tizoc, Ahuizotl, Moctezuma II, Cuitláhuac y Cuauhtémoc, es decir, desde el florecimiento del imperio mexicano hasta su ocaso.

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De igual modo, Juan Diego conoció el reinado de dos monarcas españoles: Carlos V y Felipe II; 7 reyes de Texcoco, 2 de Tlatelolco, 5 gobernadores de indígenas, 2 Audiencias en la Nueva España, un Virrey, 5 pontífices en Roma, un Arzobispo en México y dos obispados más, y también vio llegar a 3 órdenes religiosas, la fundación de 4 colegios, la biblioteca de la Catedral, creada el 21 de mayo de 1534 y las conventuales.

El inicio de la imprenta, de la Casa de Moneda y la obligación de los indígenas a pagar impuestos con ellas; la inquisición episcopal, el descubrimiento de Filipinas; el surgimiento de varias leyes; 5 ciudades surgieron en mismo año de las apariciones: Puebla, Querétaro, San Juan del Río, Culiacán y Mazatlán, y, para 1534, ya había 5 “Doctrinas” de indios en la Ciudad de México a las que Juan Diego vio crecer sobre las ruinas de adoratorios prehispánicos, además de que vio surgir a 4 hospitales y sobrevivió a 3 epidemias, una de las cuales, mató a su tío Bernardino. Lo más importante de su vida, sin duda, fue el encuentro con la Virgen de Guadalupe.

El libro San Juan Diego, su mundo y su tiempo, del periodista Carlos Villa Roiz, nos permite ahondar en estos y otros secretos, y la forma en la que se dio la evangelización de los indios en medio de grandes contradicciones teológicas y culturales.

En 400 páginas con ilustraciones, el autor va presentando en orden cronológico desde la etapa prehispánica hasta la crónica de canonización de San Juan Diego, analizando temas que poco se han abordado como es el caso de la relación entre la Virgen de Guadalupe y los afroamericanos que llegaron como esclavos a Nueva España, la forma en la que se fue difundiendo la devoción guadalupana en México y en el mundo, la situación que prevalecía en Europa con Lutero, Calvino, Erasmo de Roterdam y Enrique VIIII que orillarían a la Iglesia al Concilio de Trento; los santos que vivieron en el tiempo de Juan Diego, las canonizaciones más cercanas y la existencia de otros místicos, como Santa Teresa de Ávila o el beato Sebastián de Aparicio, introductor de la carreta en México.

La voz del postulador de la causa de Juan Diego

El prólogo de esta publicación es el padre Eduardo Chávez, quien fue el postulador de la Causa de canonización de San Juan Diego.

También se aborda el tema de la situación de los indígenas al paso de los siglos, la vida sacramental de la Iglesia en México, los Concilios Mexicanos, y la forma en la que fueron avanzando las doctrinas de indios en Nueva España, y el paso hacia el mestizaje en México.

El mundo y el tiempo de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin. ayuda a entender mejor el perfil de este santo indígena, uno de los siete que existen en el continente pertenecientes a distintas etnias, y que tuvo el privilegio de ver cara a cara a la Virgen de Guadalupe. 

El libro se presentó este miércoles 25 de mayo en el Balcón de la Parroquia de Santa María de Guadalupe Capuchinas, en La Villa.

 

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