¿Quieres consagrarte a San Miguel Arcángel? Aquí podrás hacerlo

El próximo 29 de septiembre, el movimiento católico Mater Fátima transmitirá la Consagración a San Miguel Arcángel, desde el Santuario de San Miguel del Milagro, en Tlaxcala.
San Miguel Arcángel.
San Miguel Arcángel.

San Miguel Arcángel es el Príncipe de los ejércitos de Dios, protector de la Iglesia y de sus fieles. Por eso, consagrarnos a él puede ser de gran ayuda.

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A iniciativa del movimiento católico Mater Fátima, el próximo 29 de septiembre –día en que se celebra su fiesta, junto a los Arcángeles Gabriel y Rafael-, el padre Héctor Alfonso Ramírez Sanz Cerrada, dirigirá la Oración de Consagración a San Miguel.


El Acto de Consagración se realizará desde el Santuario de San Miguel del Milagro, en Nativitas, Tlaxcala y será transmitido a todo el mundo por el canal de YouTube de Mater Fátima. Iniciará a las 11:00 horas, tiempo del centro de México, con la Santa Misa y continuará con una Hora Santa.

“San Miguel Arcángel –explica Mater Fátima en un comunicado- también es un gran auxilio para vencer las tentaciones, permanecer en gracia de Dios y perseverar en el camino a la santidad, por eso es importante estar consagrados, a fin de resistir el combate espiritual”.

El arcángel San Miguel.

El arcángel San Miguel.

Santuario de San Miguel del Milagro

El Santuario de San Miguel del Milagro fue construido a solicitud del propio protector de la Iglesia en sus apariciones al joven Diego Lázaro en 1631.

 El vidente tenía aproximadamente 17 años cuando ocurrió la primera aparición en la que el Arcángel le dijo:

“Has de saber hijo mío, que yo soy San Miguel Arcángel. Vengo a decirte que es voluntad de Dios y mía que digas a los de este pueblo y su contorno, que en esta quebrada que hacen dos cerros y aquella que está frente a este lugar, hallarán una fuente de agua milagrosa para todas las enfermedades, la cual está debajo de una peña muy grande. No dudes de lo que te digo, ni dejes de hacer lo que te mando”.

Sin embargo, Diego dudó de la aparición y, temiendo que no le creyeran, decidió no hacer lo que le dijo el Arcángel. Al tiempo, cayó gravemente enfermo y en la medianoche del 7 al 8 de mayo de 1631, el Arcángel se le apareció nuevamente, lo sanó y lo llevó al lugar donde habría de ser levantado el Santuario.

Una tercera aparición se realizó el 13 de noviembre. El joven recogió agua de la fuente y la llevó ante el Obispo local, que a su vez, como parte de su investigación de la aparición, la repartió entre algunos enfermos. Según la tradición, aquellos que bebieron de esa agua quedaron curados.