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“No tengan miedo”: el mensaje de la Iglesia de México a los jóvenes

La voz de la Iglesia en México se dirige con claridad a las nuevas generaciones: no se trata solo de resistir la realidad, sino de transformarla desde la vocación, la fe y el compromiso con los demás.

16 abril, 2026
“No tengan miedo”: el mensaje de la Iglesia de México a los jóvenes
Iglesia en México exhorta a los jóvenes a no dejarse llevar por ideologías y a encontrar su misión en Dios.

En un contexto marcado por la violencia, la incertidumbre y la búsqueda de sentido, los obispos de México, reunidos en laCXXl Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano, dirigieron un mensaje claro y esperanzador a los jóvenes.

En comunión con el Papa León XIV —quien recientemente ha inspirado al mundo a no tener miedo y a convertirse en constructores de paz—, los pastores pusieron en el centro a los jóvenes como protagonistas de la transformación social y espiritual del país.

Lejos de un discurso abstracto, sus palabras abordaron las inquietudes reales de la juventud mexicana: el vacío existencial, la falta de oportunidades, la violencia y la tentación de perder la esperanza. Frente a este panorama, insistieron en que la fe, la vocación y el compromiso concreto con los demás no solo dan sentido a la vida, sino que abren caminos reales para reconstruir el tejido social.

“No tengan miedo”: una fe que sostiene la vida

El presidente de la CEM, Mons. Ramón Castro Castro, retomó el llamado evangélico que también ha hecho el Santo Padre y explicó que esta confianza nace de saberse en manos de Dios:

“No tengan miedo… para una persona que vive su fe, entiende perfectamente lo que esto significa”.

En este sentido, destacó que el Papa León XIV “no tiene miedo”, porque defiende la verdad y el Evangelio, especialmente en lugares donde la dignidad humana está en riesgo.

“Lo más que nos pueden hacer es quitar la vida… lo importante es la vida eterna”, subrayando que la fe da firmeza incluso en medio de contextos de violencia e incertidumbre.

“Descubre tu misión”: el llamado a la vocación

Además, Mons. Castro invitó a los jóvenes a cuestionarse cuál es su misión para encontrar la verdadera felicidad y evitar dejarse llevar por las ideologías que jamás van a ocupar el lugar que solo Dios puede ocupar. Y los animó a hacerse preguntas esenciales: “¿Quién eres? ¿De dónde vienes? ¿A dónde vas?”, como camino para encontrar sentido y plenitud.

Jóvenes: la “sangre nueva” que México necesita

Desde esta realidad, Mons. Andrés Sainz Márquez, Obispo de la Prelatura de Jesús María, El Nayar, subrayó la urgencia de involucrar a las nuevas generaciones en la construcción de la paz. El llamado no es solo a participar, sino a asumir un papel activo en la transformación social, en colaboración con la Iglesia y la sociedad.

“La sangre de los jóvenes es muy necesaria… queremos entrar en diálogo con ellos para que se involucren en trabajar por ese valor tan anhelado que es la paz”.

No desperdiciar la fuerza de los jóvenes

Por su parte, Mons. Jaime Calderón Calderón, Arzobispo de la Arquidiócesis de León, advirtió sobre un riesgo actual: perder el potencial de las nuevas generaciones.

Recordando una reflexión del Papa Francisco, en la que destacó que no se debe desperdiciar la sabiduría de las personas mayores, ni la creatividad y energía de los jóvenes, ya que por el contrario, perderíamos todos como sociedad, invitó a aprovechar lo que cada ser humano, desde su generación, puede ofrecer.

“Estamos desperdiciando la fuerza, la creatividad, el impulso de las nuevas generaciones...Si no somos capaces de entretejer la vitalidad de los jóvenes con la sabiduría de los mayores… todos perdemos”.

Así, propuso una Iglesia y una sociedad donde jóvenes y adultos caminen juntos, evitando polarizaciones.

“No tengan miedo a soñar”

El Secretario de la CEM, Héctor Mario Pérez Villarreal, dirigió un mensaje esperanzador, invitando a los jóvenes a no tener miedo a soñar en un mundo mejor, y que esta realidad se puede construir con personas valientes “que se atreven a escuchar el sufrimiento de los demás… y no se conforman”.

Además, invitó a los jóvenes a abrir su corazón a Cristo:

“Nadie que entrega su vida a Cristo va a salir defraudado”, recordando que la vocación fundamental es vivir en el amor.

Presencia, escucha y acompañamiento

En la misma línea, Mons. Francisco Javier Acero, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México, reconoció los desafíos actuales, especialmente la falta de sentido de vida y el aumento del suicidio juvenil en México. Ante ello, hizo un llamado concreto:

“Nuestra presencia y nuestra escucha están ahí”, pidiendo a los jóvenes comprometerse con la fraternidad y la cercanía.

Finalizó invitando a los jóvenes a comprometerse con una mejor realidad, en la que todo su ser puede formar parte de un cambio:

“Termino pidiéndoles sus brazos para abrazar a tanta gente que sufre en la República; su mirada para dar esperanza a tantos jóvenes que quizás están en las aulas, en sus universidades y colegios y que están sin esperanza. Y sus pies para caminar juntos. Miren, cuando nos manchamos las manos, tenemos limpio el corazón”.

Una generación que busca sentido

Finalmente, Mons. Castro destacó signos de esperanza: miles de jóvenes que, incluso sin pertenecer a grupos eclesiales, se acercan a la fe.

“Hay señales de algo muy interesante… muchos jóvenes están reaccionando y preguntándose qué sentido tiene la vida”, afirmó tras recordar la última peregrinación al Santuario de Cristo Rey, en la que aproximadamente 70 mil jóvenes asistieron de distintas partes de México y dieron su testimonio de su fe.

El mensaje de los obispos deja ver que, en medio de la crisis, hay signos de esperanza que no pueden ignorarse. Miles de jóvenes siguen buscando respuestas, cuestionándose el sentido de la vida y abriéndose a la fe, muchas veces en silencio, pero con una fuerza transformadora.

Más que un llamado, se trata de una invitación profunda: no vivir con miedo, no conformarse con la realidad y no renunciar a la búsqueda de la propia vocación. Porque, como insistieron los pastores, es precisamente en ese descubrimiento donde cada joven puede encontrar su verdadera felicidad y su lugar en la construcción de un México más justo y en paz.

En un país herido por la violencia, la Iglesia apuesta por una juventud que no huya, sino que se levante; que no se cierre, sino que escuche; y que, desde la fe, se convierta en protagonista de una nueva historia donde la esperanza sea más fuerte que el miedo.



Autor

Lic. en Lengua y literaturas hispánicas por la UNAM, con experiencia en edición digital y redes sociales. Ha sido editora de los sitios web Padres e hijos, Cocina Fácil y colaborado en National Geographic y Muy Interesante. Actualmente es editora en la Diócesis de Azcapotzalco y es reportera en Desde la Fe.