Iglesia en México

Homilía de la Misa de erección de la nueva Arquidiócesis de Toluca

Homilía con motivo de la Misa de erección de la nueva Arquidiócesis de Toluca y toma de posesión canónica de su primer arzobispo Javier Chavolla Ramos.
El Cardenal Carlos Aguiar Retes. Foto: María Langarica

“Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?” Él le contestó: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos” (Jn 21,15).

El amor es la vida divina, y solamente amando somos fieles a Dios. Por eso Jesús le pregunta a Pedro tres veces si lo ama, porque será el amor a Cristo lo que sostendrá la misión de la Iglesia, que consiste en prolongar el misterio de la Encarnación y de la Redención de Jesús en el mundo.

La respuesta es clara y contundente: “Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero” (Jn. 21, 15). Entonces Jesús le deja la tarea: “Apacienta a mis ovejas“. Sin embargo Jesús le aclara: “Te lo aseguro, cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás las manos y otro te atará y te llevará a donde tú no quieras” (Jn. 21, 18).

Pedro, para cumplir su misión, deberá extender sus manos al Padre, para que lo ciña el Espíritu Santo y lo conduzca para guiar a la Iglesia por los caminos de la vida en abundancia, aunque eso le cueste la vida. Será necesario aceptar la voluntad del Padre antes que la propia. Solamente así podrá alimentar al rebaño que se le ha confiado.

Así, Jesús ha llamado a Pedro para ser cabeza, y esa misión se prolonga en su sucesor, el Obispo de Roma, el Siervo de los Siervos de Dios.

Al paso de los siglos la Iglesia ha crecido y extendido por toda la tierra, como pidió Jesús a sus discípulos. Por eso nacieron las Iglesias Particulares, teniendo a un Sucesor de los Apóstoles, como cabeza de una Diócesis. Pero ante la necesidad de cuidar y mantener la comunión de las Iglesias con el Sucesor de Pedro, se hizo necesario, que surgiera la figura de un Arzobispo, quien recibe la encomienda del Papa, de velar y acompañar en su nombre, la comunión eclesial en un determinado número de Diócesis vecinas, llamadas sufragáneas.

Como signo de esa encomienda recibe de manos del Santo Padre el Palio, como lo recibirá el próximo 29 de junio el Señor Arzobispo de Toluca, ya que hoy ha quedado erigida la Nueva Provincia Eclesiástica de Toluca con las Diócesis de Cuernavaca, Atlacomulco, y Tenancingo.
¿Cuál es la misión del Arzobispo y de los Obispos que integran una Provincia Eclesiástica?

Hemos escuchado en la primera lectura la visión del Profeta Ezequiel, que describe como un torrente que mana del Templo y se convierte en manantial que sanea las aguas, y fecunda sus márgenes de tierra por donde va corriendo, y hace brotar árboles, cuyos frutos son alimento y medicina.

Esta bella imagen referida al templo de Jerusalén, se ve reflejada al recordar la profecía de Jesús de destruir el templo de Jerusalén y reconstruirlo al tercer día, y hecha realidad en su muerte y resurrección. Ahora los hijos de Dios formamos parte del Cuerpo de Cristo, y con él como cabeza, la Iglesia, es la presencia de Cristo en el mundo.

El Arzobispo al recibir la encomienda de cuidar y promover la comunión de las Diócesis que integran su Provincia Eclesiástica, favorece que el agua que mana de estas Iglesias, se encuentren y se conviertan en un torrente de vida, en un manantial de agua que mana hasta la vida eterna (Jn. 4, 14).

El caminar pastoralmente juntas las Diócesis, favorece el testimonio de la comunión eclesial, y genera la acción del Espíritu Santo, que mueve los corazones para descubrir la presencia de Cristo, y escuchar su llamada a seguirlo y dar la vida por Él.

Hemos escuchado en la segunda lectura el testimonio del Apóstol Pablo sobre su conmovedora experiencia: Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla;…Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó…para que yo lo anunciara entre los paganos (Gal. 1, 13.15-16).

La Iglesia en medio de las marejadas propias de la fragilidad y limitación humana se mantendrá gracias al amor sin límites, gracias al Espíritu Santo que acompañó al Hijo de Dios, hecho hombre; y que guía, conduce y fortalece a la Iglesia para cumplir su misión.

En esta Eucaristía elevemos nuestra oración por la fecundidad pastoral de esta nueva Provincia Eclesiástica de Toluca, que hoy inicia su caminar eclesial. ¡Que así sea!