Iglesia en México

¿Qué pasará con el arte de las iglesias dañadas en el 19S?

Se hará una clasificación del patrimonio cultural que fue dañado en los sismos de septiembre.
La clasificación iniciará con la creación de un archivo fotográfico y descripción de los bienes eclesiásticos en Azcaptzalco y Xochimilco. Foto Especial
La clasificación iniciará con la creación de un archivo fotográfico y descripción de los bienes eclesiásticos en Azcaptzalco y Xochimilco. Foto Especial

Un programa piloto de clasificación de bienes muebles eclesiásticos patrimoniales –como son figuras religiosas, pinturas y ornamentos- en iglesias que quedaron dañadas tras los sismos de 2017 en Azcapotzalco y Xochimilco, comenzará próximamente y en él participarán sacerdotes y autoridades gubernamentales de cultura.

Se trata de la primera acción para dar seguimiento a los acuerdos firmados en octubre de 2018, entre la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para la protección y restauración de los bienes dañados por los sismos.

Leer: La catalogación del arte sacro, una tarea pendiente

De acuerdo con el padre Salvador Barba, enlace de la Arquidiócesis de México con las instituciones gubernamentales para la reconstrucción de los templos afectados, el programa piloto llamado “Seguimiento al convenio de la CEM y el INAH”, comenzará con la creación de un archivo fotográfico y descripción de los bienes eclesiásticos que existen en 20 templos de la alcaldía de Azcapotzalco y 30 en Xochimilco.

Falta coordinación para hacer una catalogación homologada. Foto Ricardo Sánchez.

Falta coordinación para hacer una catalogación homologada. Foto Ricardo Sánchez.

“El acuerdo entre la CEM y el INAH no se quiso dejar sólo en palabras, por ello en breve se iniciarán estos trabajos en ambas alcaldías”, explica.

¿Quiénes participarán en la clasificación?

De acuerdo con el sacerdote arquidiocesano, personal de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH llevará a cabo estos trabajos de clasificación, junto con los sacerdotes, custodios de estas iglesias.

“Lo que se necesita, en primera instancia, es un registro de las piezas, con el propósito de tener constancia de su existencia”, comenta el padre Barba.

El sacerdote especifica que no se puede considerar un trabajo de catalogación como tal, ya que eso requiere una labor específica de datación, autor, técnica y una fuerte inversión en mano de obra especializada.

Pero, de primer momento, “se buscará la manera de hacer un archivo fotográfico muy detallado de las piezas”, que sirva para su protección y rescate, comentó que p. Barba.

Lee: Los cambios que vienen en la Arquidiócesis de México