“Hacer oración por las vocaciones es orar por todos”: Cardenal Aguiar

El Arzobispo Primado de México ofreció un mensaje en video, con motivo de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.
Cardenal Carlos Aguiar Retes.
Cardenal Carlos Aguiar Retes.

Orar por las vocaciones es orar por todos los seres humanos, para que descubran el llamado de Dios y respondan favorablemente, aceptando la elección de vida que Dios ha dispuesto para cada uno, aseguró el Arzobispo Primado de México, Carlos Aguiar Retes.

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En un mensaje en video, con motivo de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará este domingo 3 de mayo, el Cardenal Aguiar recordó que Dios puede llamar a la vida laical, a la vida consagrada o al sacerdocio, y dio algunas pautas para un buen discernimiento vocacional.


“La vocación en el ámbito espiritual de la Iglesia, generalmente la hemos limitado a las vocaciones específicas: al sacerdocio ministerial y a la vida consagrada, dejando de lado la vocación común a la santidad y la vocación laical en sus distintas vocaciones”.

La vocación laical –recordó- es la llamada de Dios para desarrollar una misión concreta, que es hacer presente el Reino de Dios en el mundo en el que me toca vivir”.

El Arzobispo Primado de México agregó que la vocación laical consiste en “el llamado desde el ámbito de mi profesión y empleo para transformar las realidades temporales, y generar el estilo de vida que exprese esos principios y valores de las enseñanzas de Jesucristo.

Pero, para llevar a cabo esa difícil tarea, es indispensable el desarrollo humano espiritual de la persona, y es necesario llevar a cabo la misión en comunidad, porque nadie puede hacerlo aisladamente.

Además, solamente será posible responder a la vocación laical en comunión con Dios, para contar con la sabiduría y fortaleza que Él nos ofrece.

Elección del estado de vida

Además de esta vocación universal a la santidad, los hombres y mujeres estamos llamados a discernir sobre una vocación particular, que implica el Matrimonio o el celibato, y la elección de un oficio o profesión, como servicio a los demás.

En este punto -agregó el Cardenal Aguiar- “es cuando entra la vocación al sacerdocio ministerial y a la vida consagrada. Nuestra tarea es animar y acompañar ese desarrollo humano espiritual y comunitario de los fieles, para discernir y realizar su vocación laical, sin perder la brújula de la vocación a la santidad”.

Por último, el Arzobispo Carlos Aguiar invitó a los fieles a leer el mensaje de Su Santidad Francisco, con motivo de la Jornada Mundial de Oración por las vocaciones, que puede leerse completo en esta liga.

 

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