Iglesia en México

Conoce los 4 ejes de acción de la CEM

Continuará su labor por los migrantes, los jóvenes, la formación de sacerdotes y la protección de menores.

Tras su Asamblea Plenaria de la Pascua, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) detalló los principales puntos sobre los que trabajarán durante los próximos meses, como parte de la implementación del Proyecto Global Pastoral 2031 – 2033.

En su mensaje al Pueblo de Dios, los obispos mexicanos hicieron suyas “las angustias del país, que sigue sufriendo violencia, inseguridad, pobreza, inequidad, incertidumbre política, deterioro ambiental y desigualdad social”.

Al mismo tiempo, se dijeron alentados por la esperanza de un cambio integral a partir de la fe, la familia y de una educación con valores humanos y cristianos.

Estos son los cuatro ejes dados a conocer por el Episcopado:

Jóvenes: “Queremos ofrecerles nuestro acompañamiento cercano y brindarles los espacios necesarios, para que ellos sean los protagonistas del rejuvenecimiento de la sociedad y de la Iglesia”.

Protección de menores: “Conscientes de los agravios cometidos contra ellos en diversos ambientes familiares y sociales, por nuestra parte, hemos pedido y seguiremos pidiendo perdón. No le restamos gravedad al delito y hemos implementado diversas medidas, para evitar cualquier abuso y para protegerlos, medidas que seguiremos actualizando”.

Formación del clero: “Valoramos y agradecemos el testimonio silencioso de tantos sacerdotes, que diariamente desgastan su vida en el servicio al pueblo de Dios, y la entrega pastoral de los formadores en los Seminarios. Queremos esforzarnos por ser padres y hermanos con ellos y acompañarlos en su formación inicial y permanente ante los desafíos del cambio de época”.

Migrantes: “El fenómeno migratorio ha sido constante y generado por diferentes factores. Pero hoy, ante las caravanas masivas y constantes de hermanos que huyen de la miseria y de la inseguridad, reiteramos nuestra actitud de Iglesia samaritana, preocupada en la medida de lo posible de aliviar el dolor de los verdaderos migrantes y, al mismo tiempo, esperamos una política migratoria sin ambigüedades ni ingenuidad, en pleno respeto de los derechos humanos”.

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