Iglesia en México

CEM: Que la Guardia Nacional no sea un muro contra migrantes

Los obispos mexicanos hicieron un llamado a evitar la criminalización de este fenómeno.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo un llamado a las autoridades de los distintos niveles de gobierno a implementar políticas migratorias incluyentes, evitar la criminalización de los migrantes y que la Guardia Nacional no funja en los hechos como un “muro humano” en la frontera del país.

En un comunicado tras la reunión de responsables de 130 albergues y centros de atención de migrantes en todo el territorio nacional, el obispo de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, leyó un mensaje en el que refrendó la disposición de la Iglesia a colaborar con los gobiernos para lograr “una verdadera migración ordenada”.

“Queremos también ser portavoz de nuestros hermanos, que pretenden ingresar al territorio nacional con la finalidad de cruzar hacia los Estados Unidos y son detenidos en la frontera Sur de México mediante el muro humano de la Guardia Nacional”.

Ser portavoces “de aquellos que imploran que se les facilite un salvoconducto para poder continuar su camino y son ignorados, de aquellos hermanos que se encuentran en tránsito y que se ven hostigados o extorsionados por agentes de diferentes dependencias o por el crimen organizado”, aseguró el también responsable de la Dimensión Episcopal de Movilidad Humana de la CEM.

Leer: Los migrantes son el signo de los descartados por la sociedad: Papa

La migración, agregó el obispo, no tiene por qué verse o convertirse en un problema social, sino en una oportunidad de desarrollo y convivencia para generar una nueva cultura de inclusión y participación, de progreso y crecimiento social.

Monseñor José Guadalupe Torres aseguró que la Iglesia en México mantiene un diálogo cordial y abierto con las autoridades del gobierno federal, que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En su oportunidad, el padre César Augusto Cañaveral, responsable del Albergue Diocesano Belén, en Tapachula, hizo énfasis en la necesidad de detener la militarización en la zona sur del país.

“Militarizar esa frontera significa para nosotros exponer a los migrantes con un mayor grado de vulnerabilidad, por el tema de los polleros y el narcotráfico”, dijo.

Por su parte, el padre Pedro Pantoja Arreola, fundador de la Casa del Migrante de Saltillo, alertó de los peligros de continuar por la vía de la criminalización de los migrantes.

Leer: Padre Pedro, el “ángel mexicano” de los migrantes

“Esta política es una oferta, un regalo, una oferta al crimen organizado, pues de alguna manera tiene todas las facilidades para instaurar rutas clandestinas y capacitar sicarios para que se introduzcan en las caravanas, y de esta manera los guíen a desastres humanos e inhumanos como el secuestro, la extorsión, la desaparición y la masacre”, puntualizó.