Dios saca Vida del Polvo

Leer más

¿Por qué la donación de órganos es un acto de amor?

En palabras del Cardenal Parolin, la donación de órganos es la afirmación de que el amor puede seguir dando vida después de la pérdida.

20 febrero, 2026
¿Por qué la donación de órganos es un acto de amor?
Donar no borra el dolor, pero lo transforma en esperanza para otra familia. Foto: Especial

“La donación de órganos después de la muerte es un acto noble y meritorio que debe ser alentado como manifestación de solidaridad generosa”, establece el Catecismo de la Iglesia Católica. Y es que, en palabras del Cardenal Pietro Parolin, donar un órgano es la afirmación de que el amor puede seguir dando vida incluso después de la pérdida.

El Cardenal Parolin recordó las palabras de Jesús: “Nadie tiene mayor amor que este: dar la vida por sus amigos”. En el caso de la donación de órganos, ese amor se hace concreto en situaciones marcadas por el dolor.

Te recomendamos: ¿Qué dice la Iglesia de la donación de sangre y de órganos vitales?

El Cardenal mencionó el testimonio de padres que, en medio del inmenso sufrimiento por la muerte de un hijo, eligen donar sus órganos para que otros niños vivan. “La vida humana es relación y comunión; en el cuerpo donado late un amor que no se rinde ante la muerte”, afirmó.

Así, donar no borra el dolor, pero lo transforma en esperanza para otra familia.

En su charla sobre la “La cultura del don”, el Cardenal Parolin advirtió que, en un contexto en el que la sociedad se mide en términos de rentabilidad, la donación es el ejemplo del amor gratuito. El Catecismo de la Iglesia Católica establece que el cuerpo humano posee una dignidad que debe ser respetada. Por ello, cuando la donación se realiza libremente y por amor, se convierte en un testimonio de caridad.

El testimonio de Samuele

Un testimonio conmovedor destacado por Vatican News es el de Samuele Galimberti, de 17 años, quien antes de recibir un trasplante de riñón tuvo que someterse a diálisis peritoneal y hemodiálisis. Pasó gran parte de su adolescencia en el hospital, incluso su primer día de instituto. La carga psicológica lo llevó a perder la esperanza, hasta que llegó la esperada llamada para el trasplante.

Desde entonces comenzó una “nueva vida”. El pasado agosto, en Alemania, se proclamó campeón en los 5,000 metros en los Juegos Mundiales para Trasplantados. Pero cada noche, confesó, mantiene viva la gratitud: “Primero doy gracias a Dios y luego a mi donante, que es mi ángel de la guarda y me salvó la vida”.



Autor

Lic. en Lengua y literaturas hispánicas por la UNAM, con experiencia en edición digital y redes sociales. Ha sido editora de los sitios web Padres e hijos, Cocina Fácil y colaborado en National Geographic y Muy Interesante. Actualmente es editora en la Diócesis de Azcapotzalco y es reportera en Desde la Fe.