Iglesia en el mundo

El Vaticano le dice adiós al plástico para cuidar el medio ambiente

El Vaticano estará libre de objetos como bolsas, botellas de agua, cubiertos, popotes y globos.
Ciudad del Vaticano. Foto: Cathopic
Ciudad del Vaticano. Foto: Cathopic

En cuanto se acaben los suministros actuales de plásticos desechables de un solo uso —como bolsas, botellas de agua, cubiertos, popotes y globos—, el Vaticano será completamente plastic-free.

Leer: ¿Qué planeta queremos dejar? Una mirada a Laudato Si’

Los responsables del Servicio de Jardinería y de limpieza urbana ya han detenido la venta de plástico desechable, por lo que, cuando presumiblemente en el transcurso del año se agoten todas las existencias

Además, el Estado de la Ciudad del Vaticano también ha alcanzado un alto nivel de reciclaje: el 55% de los residuos se clasifican, con el objetivo de alcanzar el 70-75% en tres años.

Con menos de mil residentes, pero miles de empleados e innumerables visitantes, la Ciudad del Vaticano produce más de 1,000 toneladas de basura al año.

Para reducir la basura que se genera en el Vaticano, también ha sido necesario un cambio de mentalidad. Para esto, el Servicio de Jardinería y de limpieza urbana ha impartido cursos para capacitar al personal que gestiona los residuos.

Además, en mayo de 2018, el Dicasterio del Desarrollo Humano Integral instaló estaciones de agua para reducir y, eventualmente, reemplazar la venta de botellas de plástico.

La inspiración para tomar estas medidas fue la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco, la primera encíclica dedicada enteramente al tema de la ecología y el medio ambiente.

Leer: ¿Qué es Laudato si’?

Con información de Vatican News