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El lugar donde nació Jesús en Belén: su restauración tiende puentes entre religiones y culturas

La restauración de la Gruta de la Natividad en Belén, donde nació Jesús, avanza como un signo de unidad cristiana para preservar la cuna de la fe.

28 enero, 2026
El lugar donde nació Jesús en Belén: su restauración tiende puentes entre religiones y culturas
Las labores se desarrollarán respetando el statu quo que regula los lugares sagrados. Foto: Especial

Un acuerdo histórico entre distintas comunidades cristianas dio paso al inicio de los trabajos de restauración de la Gruta de la Natividad, nombre con el que se conoce al lugar del nacimiento de Jesucristo.

Así se restaura la Gruta de la Natividad

Las labores se desarrollan respetando el statu quo que regula los lugares sagrados, con el objetivo de renovar este emblemático espacio considerado la cuna del cristianismo en el mundo.

El proyecto fue posible gracias al consenso alcanzado entre el Patriarcado Greco-Ortodoxo de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa, con el respaldo del Patriarcado Ortodoxo Armenio y el auspicio de la Presidencia del Estado de Palestina.

La restauración estará a cargo de la empresa italiana responsable de la reciente rehabilitación de la Basílica de la Natividad, lo que permitirá asegurar la continuidad en el método, la artesanía y la sensibilidad artística necesarias para intervenir un sitio de simbolismo sagrado sin parangón.

De acuerdo con un comunicado conjunto entre el Patriarcado Greco-Ortodoxo de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa, los preparativos preliminares han concluido y las obras ya comenzaron.

Los trabajos, según el comunicado, ya iniciaron. Foto: Especial

Además, el proyecto contempla medidas de refuerzo técnico en áreas adyacentes, con el objetivo de expresar no solo la unidad arquitectónica del santuario, sino también el espíritu de cooperación que lo ha preservado para el mundo entero.

Asimismo, los responsables subrayan que los trabajos representan un “compromiso cristiano unificado” orientado a preservar el patrimonio espiritual, histórico y cultural de la Santa Gruta para las generaciones futuras.

“Restaurar este lugar santo es salvaguardar la continuidad de la fe, la memoria y la devoción en la tierra de la Natividad”, se lee.

¿Qué incluye la restauración de la Gruta de la Natividad?

Por su parte, el medio oficial Vatican News citó declaraciones de Giammarco Piacenti, director de la empresa a cargo de la restauración, para detallar que sus labores incluirán “todas las superficies de la gruta, la roca vista, los suelos de mármol”.

De hecho, abarcará las columnas, las decoraciones y “la estrella de plata que marca el lugar exacto donde nació Jesús, el mosaico y el altar”. Abundó que el equipo de trabajadores, de unas ocho personas que operarán por turnos, han recibido formación desde el año 2013.

Se espera que las restauraciones se traduzcan en apoyo a familias de trabajadores y en una mejora de la economía de Belén, una región duramente afectada tanto por el conflicto Israel – Hamás como por la forzada interrupción de las peregrinaciones.

Estrella de Belén de plata. Foto: Especial

¿Cuál es la Gruta de la Natividad?

La Gruta de la Natividad es una pequeña capilla subterránea dentro de la basílica más antigua de Belén. Su símbolo principal es una estrella de plata que marca el lugar del nacimiento: “Hic de Virgine Maria Iesus Christus natus est”.

Es venerada por los cristianos como el lugar exacto del nacimiento de Jesucristo y se le considera uno de los sitios más sagrados del cristianismo, donde esa hermosa estrella de plata de 14 puntas marca el lugar del pesebre.

Es lugar de peregrinación cristiano desde el siglo II. Se consolidó con la construcción de la primera basílica por Santa Elena y el emperador Constantino hacia el año 326-339 d.C.. Pese a la persecución romana que intentó paganizar el sitio en el año 135 d.C., la memoria del lugar permaneció viva entre los fieles.

Se puede acceder a ella a través de la Basílica de la Natividad, construida originalmente en el siglo IV, mediante una puerta baja conocida como la “Puerta de la Humildad”.

El altar del pesebre está situado a pocos metros e indica el lugar preciso donde la santísima Virgen María había puesto al Niño Jesús.

Es un punto central de peregrinación y su custodia la comparten la Iglesia greco-ortodoxa, la Iglesia Católica por medio de la Custodia de Tierra Santa y la Iglesia Armenia.

¿Qué dice la Biblia sobre Belén?

La Biblia hace mención al nacimiento de Jesús. El capítulo 2 del evangelio según san Mateo coincide con el de san Lucas (cf Lc 2:1-7) al mencionar que nació en Belén de Judea, en sintonía con la profecía de Miqueas 5:1.

Como es natural, el Antiguo Testamento profetiza su nacimiento, como ocurre en Isaías (7:14): “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”.

Debido a un censo ordenado por César Augusto, la Virgen María y san José viajaron desde Nazaret a Belén, conocida como la ciudad de David, donde Jesús nació y fue acostado en un pesebre.

Aunque creció en Nazaret, razón por la cual se le llama “Jesús de Nazaret, todos los relatos bíblicos coinciden claramente en que su nacimiento ocurrió en Belén.

El papa Benedicto XIV sobre Belén

Durante su visita a Tierra Santa, en 2009, el papa Benedicto XIV dijo que en el plan de Dios, Belén, “el menor entre los clanes de Judá” (Mi 5, 1) se convirtió en un lugar de gloria imperecedera: el lugar donde, en la plenitud de los tiempos, Dios eligió hacerse hombre, para acabar con el largo reinado del pecado y de la muerte, y para traer vida nueva y abundante a un mundo ya viejo, cansado y oprimido por la desesperación.

En Belén, dijo el pontífice, en medio de todo tipo de contradicciones, las piedras siguen gritando esta “buena nueva”, el mensaje de redención que esta ciudad, por encima de todas las demás, está llamada a proclamar al mundo. Porque aquí, de una manera que supera todas las esperanzas y expectativas humanas, Dios se mostró fiel a sus promesas. (Benedicto XVI, Tierra Santa, 2009)

“En el nacimiento de su Hijo, reveló la venida de un Reino de amor: un amor divino que se abaja para sanarnos y levantarnos; un amor que se revela en la humillación y la debilidad de la cruz, pero que triunfa en la gloriosa resurrección a una nueva vida”, concluyó el Santo Padre.



Autor

Ingeniero Mecánico y periodista. Ex editor de medios católicos con rica experiencia en el desarrollo de contenido SEO, branding y manejo estratégico de plataformas digitales.