Historias de Fe

Ellas son religiosas y mamás a la vez

Las hermanas Dominicas de Santo Tomás de Aquino atienden, desde 1965, una casa hogar exclusiva para niñas invidentes.
La hermana María Paz Vázquez, directora interina de la casa hogar. Foto: Alejandro García
La hermana María Paz Vázquez, directora interina de la casa hogar. Foto: Alejandro García

Las chicas de la Casa Hogar para Niñas Invidentes de la colonia del Valle quieren como sus mamás las tres religiosas que las cuidan y atienden.

“Todas somos como hermanas, y así nos queremos. Conforme pasa el tiempo nos unimos más, y las madres son como nuestras mamás. A veces nos peleamos, pero se nos pasa rápido y todos estamos bien”, asegura en entrevista Patricia Sarabia, una jovencita de 16 años que llegó a los 5 para estudiar preescolar.

La casa hogar nació en 1965, y desde 1992 está ubicada en Avenida Coyoacán 751. Decenas de chicas han vivido ahí, bajo el cuidado de las hermanas Dominicas de Santo Tomás de Aquino.

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Actualmente, en este lugar viven 15 mujeres, de 4 a 24 años, y un pequeño de 12, la excepción a la regla de un internado femenino.

La mayoría proviene de otras entidades, y llegaron a esta casa para recibir educación en el Instituto Nacional para la Rehabilitación de Ciegos y Débiles Visuales.

Una familia con varias mamás

“Aquí aprenden a socializar. Muchas veces sus familias no saben cómo enseñarles, las tienen sentadas, les dan de comer en la boca, las visten, las bañan, les hacen todo, y ellas sólo están sentadas”.

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“Aquí aprenden a vestirse, a bañarse, a peinarse, cuando están más grandes incluso algunas ya se maquillan”, explica la madre María Paz Vázquez, directora interina del instituto.

También les ofrecen clases de música y danza por las tardes. Fátima Rodríguez, de 16 años, cuenta que, como en toda familia, el apoyo mutuo es fundamental.

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“Algunas somos más grandes, y eso nos da la oportunidad de que nos ayudemos unas a otras”.

Las religiosas procuran cultivar y fortalecer el vínculo de las chicas con sus padres, aunque la hermana Paz reconoce que ellas también se sienten un poquito mamás: “Es bonito que reconozcan en nosotras una figura que significa muchísimo”.