Historias de Fe

El niño que le rezaba a la Virgen y hoy es rector de la Basílica

La historia de fe que lo guió hasta su más grande encomienda comenzó en una visita a La Villa con su familia.
la virgen
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Monseñor Salvador Martínez recuerda la primera vez que pisó La Villa. Era un niño “chaparrito” que admiraba la devoción de sus padres, mientras caminaban por la Antigua Basílica de Guadalupe, hoy convertida en el Templo Expiatorio. “Desde siempre me enseñaron a tenerle respeto y me dijeron que era la Madre de los mexicanos”.

Ese día comenzó una estrecha relación entre él y la Virgen de Guadalupe, en la que no sólo se fincó su intención de ser sacerdote, sino también fortaleció los lazos con su familia. Y hoy, esa relación llegó a su punto más alto con su nueva encomienda como rector de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe.

“La Virgen es mi madre”

Monseñor asegura que desde pequeño aprendió de memoria el Nican Mopohua, el relato en náhuatl que describe las apariciones de la Virgen en México, y encontró fortaleza en él.

“Las palabras de la Virgen a Juan Diego se volvieron una forma muy sencilla de expresar lo que Dios ha querido decirnos desde siempre: que nos ama, que está por nosotros y que lo que nos preocupa, aunque sean cosas graves, no tienen por qué absorbernos demasiado”, dice en entrevista con Desde la fe.

“Un día mi papá me pregunto: ‘¿a dónde vas?’, y le dije que a la Basílica. Entonces me dijo: ‘rezas un Avemaría por mí y por la familia’, y desde entonces, cada que estoy ahí siempre me acuerdo del Avemaría por mis papás y mi familia”.

Monseñor fue ordenado sacerdote en 1990 y desde entonces ha participado en diversas tareas de la Arquidiócesis de México, entre las que destacan su dirección de ejercicios espirituales a congregaciones religiosas y grupos de sacerdotes, ser rector del Seminario Conciliar de México (2000-2007), Comisionado para el Ecumenismo y el Diálogo Interreligioso (2007-2010), y como párroco en Purísima Concepción Tlacopac.

Leer: Comunicado sobre nuevo Rector de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe

El papel de María

Mons. Salvador Martínez admite que se encuentra ante la tarea más difícil que ha enfrentado. Mientras transcurre la entrevista pasa de la sonrisa a un estado a punto del llanto. “Estoy emocionado y temeroso”.

“La Virgen juega un importante papel entre los mexicanos. El Papa ha puesto muy en claro que en la Virgen encontramos la revolución de la ternura, y ahí está la clave de la evangelización. La ternura de una Madre que sale al encuentro de un hombre con muchas preocupaciones, y que le dice: ‘Yo estoy aquí’”.

Monseñor asegura que su misión personal es ser discípulo de Jesús y ser enviado. “Ahora me ha enviado a algo que me sobrepasa, pero si Él me pide que trabaje al frente de la Basílica de Guadalupe, sé que me dará los medios, la sabiduría, y la amabilidad de estar al pendiente de que la presencia de la Santísima Virgen sea efectiva”.