Catequistas “verdes”: así es a propuesta de la Iglesia para impulsar una conversión ecológica
La Arquidiócesis de México impulsa un taller para formar catequistas en ecología integral y crear Equipos Levadura que promuevan acciones concretas en las parroquias.
En un contexto donde la crisis ambiental ya no es un tema lejano, sino una realidad que impacta la vida cotidiana, la Iglesia en México impulsa una respuesta concreta: formar agentes pastorales capaces de integrar la fe con el cuidado de la creación.
A través del taller presencial “Laudato Si’, catequesis y ecología integral”, la Dimensión de Ecología de la Arquidiócesis Primada de México busca no solo capacitar, sino generar procesos comunitarios que se traduzcan en acciones reales dentro de las parroquias.
Una formación necesaria para la Iglesia hoy
En el marco del 11º aniversario de Laudato si’, el Pbro. Juan Carlos Ávila Reza, titular de la Dimensión de Ecología, llamó a fortalecer la formación de agentes pastorales ante los desafíos actuales. “Este taller es una oportunidad para profundizar en la ecología integral… en un contexto significativo, al conmemorar un año más de la encíclica del Papa Francisco”.
No obstante, más allá de una conmemoración, el sacerdote explicó que el objetivo es llevar este contenido a la vida concreta de la Iglesia, “algo importante es poder transmitir este sentido de la ecología integral a todos los agentes de pastoral, que conozcan qué es, cómo se integra y cómo nos compromete como Iglesia”.
Una catequesis que también cuida la Casa Común
En este contexto, el Pbro. Juan Carlos Ávila Reza subrayó que la catequesis no puede limitarse a la transmisión de contenidos doctrinales, sino que está llamada a formar discípulos comprometidos con toda la creación.
Esta perspectiva retoma lo propuesto en Laudato si’ del Papa Francisco, donde la ecología integral se presenta como un estilo de vida que articula la fe, la justicia social y el cuidado del medio ambiente.
Desde esta visión, el taller busca ofrecer herramientas concretas para los catequistas, de modo que puedan llevar estos principios a sus comunidades. “Se trata de aterrizar la ecología integral en la vida cotidiana”, señaló.

Catequistas, protagonistas de una conversión ecológica
El taller pone en el centro a las catequistas, explica el p. Juan Carlos, reconociendo no solo su papel dentro de la comunidad, sino su capacidad real de incidir en la forma en que la fe se vive y se transmite. En ellas recae la tarea clave de formar discípulos que no solo conozcan a Dios, sino que aprendan a relacionarse con el mundo desde una mirada cristiana, responsable y comprometida.
“Ellas son transmisoras de la fe, del Evangelio, y en ese servicio y liderazgo requieren también formarse en esta materia”, señaló el sacerdote arquidiocesano.
Desde esta perspectiva, la catequesis deja de ser únicamente un espacio doctrinal para convertirse en un camino formativo integral, donde el cuidado de la Casa Común también forma parte del seguimiento de Cristo.
Un proceso que busca transformar desde dentro
El taller no se limita a las sesiones formativas; busca generar procesos que permanezcan en las comunidades a través de los Equipos Levadura.
Son pequeños grupos que nacen en la vida parroquial y promueven cambios concretos en su entorno, inspirados en la ecología integral y el Evangelio. Su fuerza está en su capacidad de incidir en lo cotidiano. “La finalidad es alcanzar a crear equipos levadura de la creación, personas de las comunidades que tienen un interés por este tema de ecología integral”, explica el padre.
Integrados por fieles con sensibilidad ecológica y compromiso pastoral, su misión es impulsar procesos de conversión ecológica en la vida diaria. No son estructuras rígidas, sino espacios abiertos donde cualquier agente pastoral puede sumarse.
Formación, espiritualidad y acción, el trípode del cambio
Estos equipos se sostienen en tres pilares: formación, espiritualidad y acción, que permiten traducir la ecología integral en iniciativas concretas.
“Necesitan agruparse porque hay un trípode ecológico integral que es la formación, la espiritualidad y la acción. Además, trabajan en comunión con la parroquia, pues no van aislados, están anclados a una parroquia, bajo la guía del párroco, en comunión con el decanato y vinculados a la dimensión de ecología”. Así, la propuesta no se queda en teoría, sino que apuesta por transformar la vida comunitaria desde dentro.
Una Iglesia que se organiza para cuidar la creación
Además de la formación, el taller busca ofrecer herramientas prácticas para que los participantes puedan implementar acciones concretas en sus comunidades y dar continuidad a estos procesos pastorales.
El Taller de Ecología Integral se llevará a cabo los sábados 23 y 30 de mayo, de 16:00 a 19:00 horas, en la Curia del Arzobispado (Durango 90, Colonia Roma Norte), con un donativo de recuperación de 100 pesos para materiales. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 20 de mayo a través del siguiente enlace: TALLER DE ECOLOGÍA INTEGRAL
La convocatoria no se limita a catequistas: también está dirigida a agentes de pastoral, grupos parroquiales y personas interesadas en el cuidado de la creación. “Es una oportunidad de ir trabajando e integrando este trabajo pastoral ecológico, vale mucho la pena”, finaliza el titula de la Dimensión de Ecología.



