De “lío” a “periferia”: diccionario del Papa Francisco y sus catequesis
De “lío” a “periferia”, estas palabras marcaron el pontificado del Papa Francisco.
El pontificado del Papa Francisco estuvo lleno de términos sencillos, a veces coloquiales, cargados de una profundidad que atravesó fronteras e idiomas.
El Papa Francisco hablaba con un lenguaje concreto, directo, incluso provocador. Habló de “lío” cuando pedía una fe viva, denunció el “chisme” como arma destructiva, insistió en salir a las “periferias” y alertó sobre la “cultura del descarte”.
Estas son algunas de sus expresiones y términos más utilizados, lo que significan y cómo siguen vigentes en las enseñanzas de la Iglesia.
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Lío (sustantivo).
Hacerse oír. Armar alboroto
“No permitan que nos falte nunca el lío bueno que ustedes hacen”.
Balconear (verbo).
Ser indiferente a la realidad que te rodea.
“No balconeen la vida, métanse en ella. Jesús se quedó en el balcón, se metió; no balconeen la vida, métanse en ella como hizo Jesús”.
Chisme (sustantivo).
Un mal que puede ser capaz de herir como un cuchillo.
“El chisme no construye, destruye. No hace comunidad, la rompe. Es como una bomba lanzada con palabras”.
Hermandad (sustantivo).
El puente hacia la paz entre los hombres, las religiones y las naciones.
“Gracias por apostar por la hermandad, porque hoy la hermandad es la nueva frontera de la humanidad”.
Periferia (sustantivo).
Lugar de encuentro con Cristo entre los más alejados, marginados y frágiles.
“Si nos atrevemos a salir de nosotros mismos e ir a las perfierias, allí encontraremos a Jesús”.
Descarte (sustantivo).
Acción de tratar a las personas como si fueran desechables.
“En sociedades contaminadas por la cultura del descarte estamos llamados a ir contracorriente con la cultura de la ternura”.
Orfandad (sustantivo).
Sensación de no tener una guía, un camino seguro o un maestro en quién confiar.
“El sentido de orfandad viene del insulto, las guerras, porque si no está el Padre, no hay hermanos y se pierde la fraternidad”.
Ternura (sustantivo).
Sensación de saberse amado y acogido en nuestra pobreza y miseria.
“La ternura de Dios nos lleva a comprender que el amor es el sentido de la vida”.
Clericalismo (sustantivo).
Distorsión de la vocación.
“El clericalismo es un látigo que ensucia y daña el rostro de la Iglesia”.
Mundanidad (sustantivo).
Dejarse llevar por los valores del mundo en lugar de vivir el Evangelio.
“Jesús insiste en defendernos de la mundanidad y reza para que el Padre nos defienda de esta cultura”.

