Todos los autores que cita el Papa León XIV en la encíclica Magnifica Humanitas
En su encíclica Magnifica humanitas, el Papa León XIV a más de 15 autores distintos, sin contar las citas a las Sagradas Escrituras o documentos eclesiales.
La encíclica Magnifica Humanitas propone una mirada desde la fe a la tecnología de la actualidad: la inteligencia artificial. Para ello, el Papa León XIV retoma las enseñanzas plasmadas en las Sagradas Escrituras y el Catecismo de la Iglesia Católica, pero también en las de sus antecesores.
Y, aunque quizá la cita que más llamó la atención en redes sociales fue la de Gandalf, el héroe del universo de El Señor de los Anillos, de los más de 15 autores que cita el Papa en su primera encíclica, la gran mayoría son pontífices anteriores.
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Autores citados por el Papa León en Magnifica Humanitas
- Papa Francisco – 61 veces
- San Juan Pablo II – 41 veces
- Benedicto XVI – 21 veces
- San Pablo VI – 15 veces
- Pontificio Consejo Justicia y Paz – 12 veces
- Dicasterio para la Doctrina de la Fe – 11 veces
- San Agustín – 4 veces
- Pío XII – 4 veces
- Documento Final del Sínodo de los Obispos (2024) – 4 veces
- Comisión Teológica Internacional – 4 veces
- León XIII – 3 veces
- Pío XI – 3 veces
- Santo Tomás de Aquino – 3 veces
- San Juan XXIII – 2 veces
- JRR Tolkien – 2 veces
- Pierre de Bérulle – 1 vez
- Romano Guardini – 1 vez
- Victor Frankl – 1 vez
- Hannah Arendt – 1 vez
- Platón – 1 vez
- Organización de las Naciones Unidas – 1 vez
- Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU. – 1 vez
Y es que para analizar el papel y los riesgos de la IA en nuestra sociedad, el Papa León XIV primero hace una especie de estado del arte en el que retoma las enseñanzas de la Iglesia en torno a cuestiones sociales, explorando cómo cada pontífice hizo una lectura del momento histórico que vivió a la luz de la fe.
“La Doctrina social de la Iglesia es una realidad viva, en diálogo con la historia, las culturas y las ciencias y, al mismo tiempo, conserva un núcleo de verdad que no declina. (…) Quisiera detenerme en algunos fundamentos y principios de la Doctrina social que ayudan a leer los ‘nuevos asuntos’ de nuestro tiempo a la luz de la dignidad fundamental de la persona humana”, escribe el Papa.
Así, explora los orígenes de lo que hoy conocemos como Doctrina social de la Iglesia con Rerum novarum, del Papa León XIII, pasando por la dignidad humana en la sociedad posindustrial que exploró el Papa Pablo VI y la evolución de la tecnología en el contexto de la Segunda Guerra Mundial y la globalización, abordadas por Pío XII.
Pero son los tres pontífices que le anteceden los que más citas tienen en este documento. Y es que León XIV entiende que no podemos hablar de inteligencia artificial sin retomar las advertencias del Papa Francisco sobre la concentración del poder tecnológico, la cultura del descarte y los riesgos de una globalización individualista. Por ello, Laudato si’, Evangelii gaudium y Fratelli tutti aparecen constantemente al abordar temas como el sentido del progreso, el uso ético de la tecnología y la necesidad de que la innovación esté orientada al bien común y no sólo a la eficiencia o al lucro.
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La visión de San Juan Pablo II sobre la dignidad humana en tiempos en los que la economía de mercado establecía un nuevo orden mundial también se convierte en un punto de partida fundamental para León XIV. El pontífice polaco insistió en que el desarrollo tecnológico y económico nunca puede separarse de la centralidad de la persona, una idea que reaparece en la encíclica cuando se habla del riesgo de reducir al ser humano a datos, algoritmos o patrones de consumo.
La encíclica Caritas in veritate, de Benedicto XVI, es otro de los documentos más citados, pues conceptos como bien común, desarrollo integral y progreso humano siguen siendo esenciales para comprender los desafíos actuales. León XIV retoma especialmente la idea de que no todo lo técnicamente posible es moralmente aceptable y que el desarrollo necesita estar guiado por la verdad y la caridad.
Pero el documento no se limita a citar a papas y documentos eclesiales. León XIV también dialoga con pensadores contemporáneos para mostrar que las preguntas sobre la inteligencia artificial son, en el fondo, preguntas sobre el ser humano. Por eso aparecen autores como Viktor Frankl, Hannah Arendt y Platón.
La referencia a Viktor Frankl resulta especialmente significativa porque el psiquiatra austríaco dedicó gran parte de su obra a reflexionar sobre el sentido de la vida y el vacío existencial en sociedades tecnificadas. En un contexto en el que la IA promete eficiencia, rapidez y productividad, León XIV parece recordar que el ser humano no vive sólo de resultados ni de rendimiento, sino de significado, libertad y responsabilidad.
La mención de Hannah Arendt también es reveladora. La filósofa alemana estudió cómo las sociedades modernas pueden deshumanizarse cuando las personas dejan de pensar críticamente y simplemente siguen la lógica de sistemas burocráticos o tecnológicos. Al citarla, el Papa parece advertir sobre el peligro de una cultura donde las decisiones quedan cada vez más delegadas a algoritmos y donde la verdad puede diluirse entre manipulación, propaganda y automatización.
Y la presencia de Platón conecta la encíclica con una pregunta mucho más antigua: qué significa realmente conocer la verdad y cómo educar al ser humano para distinguir entre apariencia y realidad. En tiempos de inteligencia artificial generativa, desinformación y simulaciones digitales cada vez más sofisticadas, León XIV retoma indirectamente esa preocupación clásica por la relación entre verdad, conocimiento y vida pública.


