El monasterio de casi mil años que sobrevivió a guerras y hoy vuelve a ser dañado en Ucrania
La ofensiva dejó al menos 11 personas fallecidas, además de provocar daños en el histórico Monasterio de las Cuevas de Kiev, uno de los principales símbolos del cristianismo ortodoxo.
Las imágenes de las cúpulas doradas envueltas en humo recorrieron el mundo. En medio de uno de los mayores ataques rusos contra Ucrania en los últimos meses, el Monasterio de las Cuevas de Kiev volvió a sufrir daños.
Fundado en 1051, este monasterio ha sobrevivido invasiones, conflictos armados, cambios de imperio, persecuciones religiosas e incluso los estragos de la Segunda Guerra Mundial. Hoy, casi mil años después de su nacimiento, vuelve a ser alcanzado por la guerra.
Según las autoridades ucranianas, un ataque masivo con misiles y drones provocó incendios en la zona donde se encuentra la Lavra de Kiev —como también se conoce al monasterio— y el centro cultural Mystetskyi Arsenal.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó que los equipos de emergencia lograron extinguir los incendios y aseguró que dos drones rusos impactaron deliberadamente esa zona de la capital.
“Se ha confirmado que dos drones rusos atacaron deliberadamente la parte de la ciudad donde se encuentran la Lavra y el Mystetskyi Arsenal”, afirmó el mandatario.
La ofensiva dejó al menos 11 personas fallecidas y 53 heridas en todo el país, de las cuales 35 se registraron en Kiev.
El corazón ortodoxo de Ucrania
El Monasterio de las Cuevas de Kiev es considerado uno de los lugares más importantes para el cristianismo ortodoxo. Sus orígenes se remontan al siglo XI, cuando un grupo de monjes comenzó a vivir en cuevas excavadas en las colinas que dominan el río Dniéper.
Con el paso del tiempo, aquellas cuevas dieron origen a un enorme complejo religioso que se convirtió en uno de los principales centros espirituales y culturales de Europa oriental. Durante siglos, peregrinos de distintas regiones acudieron al monasterio para venerar las reliquias de los santos conservadas en sus galerías subterráneas y participar en la vida litúrgica del lugar.
Su relevancia es tal que la UNESCO lo declaró Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1990.
El metropolitano Epifanio, cabeza de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania, denunció el ataque como un crimen contra la historia y contra el cristianismo.
Por su parte, Zelenski calificó lo sucedido como un atentado contra el patrimonio cultural y espiritual del país.
“Es importante que los líderes de los países, las figuras públicas y las organizaciones internacionales no permanezcan en silencio”, afirmó el mandatario al pedir una respuesta de la comunidad internacional.
La Catedral de la Dormición
Entre los edificios afectados se encuentra la Catedral de la Dormición, uno de los templos más emblemáticos del complejo. Su construcción comenzó en 1073 y desde entonces se convirtió en un símbolo de la fe cristiana en la región.
A lo largo de su historia, el monasterio ha enfrentado numerosos momentos de destrucción y reconstrucción. Sobrevivió a las invasiones mongolas, a diversos conflictos regionales y a los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, esta no es la primera vez que resulta afectado desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania. De acuerdo con las autoridades ucranianas, el complejo ya había sufrido daños anteriormente por ataques con drones.


