¿Una oferta de trabajo o una trampa? Así inicia la trata de personas en internet
Las organizaciones criminales aprovechan las tecnologías digitales, las redes sociales y las falsas ofertas de empleo para captar y explotar a víctimas de trata de personas, advierte el Informe Anual Talitha Kum 2025.
Una oferta de empleo irresistible, un mensaje de alguien que parece confiable o una conversación iniciada en redes sociales pueden ser el primer paso para caer en una red de trata de personas. El Informe Anual de Talitha Kum 2025 advierte que el uso de las tecnologías digitales para reclutar, engañar y controlar a las víctimas ha crecido de forma exponencial.
De acuerdo con el informe, las organizaciones criminales recurren cada vez más a herramientas digitales para captar a personas en situación de vulnerabilidad mediante falsas ofertas de empleo y otros mecanismos de engaño. Una vez que establecen contacto, estas tecnologías también son utilizadas para controlar a las víctimas y, en algunos casos, obligarlas a participar en estafas en línea.
La red global Talitha Kum, integrada por 68 redes nacionales presentes en 113 países, alerta que esta transformación digital de la trata de personas coincide con un contexto de creciente vulnerabilidad. Las personas migrantes representan una gran proporción de las víctimas y sobrevivientes identificados, ya que los traficantes aprovechan la falta de recursos y la desesperación de quienes transitan por rutas migratorias para someterlos a explotación sexual y trabajo forzoso.
El documento fue presentado en la víspera del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora cada 30 de julio.
Prevención de la trata alcanzó a casi un millón de personas
Durante 2025, la prevención fue el principal ámbito de intervención de Talitha Kum. Sus acciones beneficiaron a 928 mil 972 personas, un 34.6% más que en 2024, mediante campañas de sensibilización y herramientas para que las poblaciones más vulnerables pudieran identificar y evitar los riesgos de la trata.
Las redes de Talitha Kum ofrecen apoyo práctico y espiritual mediante refugios seguros, atención médica y terapéutica, orientación legal, capacitación en idiomas y habilidades para el trabajo, así como oportunidades de sustento. Gracias a ello, durante 2025 acompañaron a 27 mil 329 sobrevivientes.
Otro de los avances más importantes fue el acceso a la justicia. El informe destaca que esta área brindó apoyo a 7 mil 141 sobrevivientes, un incremento del 72.4% respecto al año anterior. El acompañamiento incluyó asesoría jurídica, apoyo durante investigaciones y procesos judiciales, así como asistencia para reclamar sus derechos y, cuando fue posible, facilitar el retorno seguro a sus comunidades en coordinación con organizaciones locales.
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La fuerza de la colaboración
Parte del impacto de Talitha Kum proviene de la colaboración entre congregaciones religiosas, organizaciones interreligiosas, gobiernos, organismos de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales.
El informe destaca que estas alianzas crecieron 77.5% en 2025, lo que ha permitido ofrecer respuestas más integrales, culturalmente sensibles y sostenidas a través de las fronteras.
En total, la red alcanzó a 1.2 millones de personas durante 2025, un aumento del 29.6% respecto al año anterior. Más allá de las cifras, Talitha Kum subraya que este impacto representa vidas transformadas, comunidades movilizadas y esperanza restaurada, al tiempo que reafirma su compromiso de prevenir la trata de personas, promover cambios estructurales y restaurar la libertad, la justicia y la dignidad de las víctimas.
El trabajo forzoso supera a la explotación sexual en algunas regiones
El informe también revela que, en algunas regiones del mundo, el trabajo forzoso ha superado a la explotación sexual como la principal modalidad de trata. Actualmente representa el 42% de los casos detectados.
Asimismo, advierte que la trata de menores registra una tendencia al alza, con un incremento del 38%, que incluye casos de matrimonios forzados y trabajo infantil. Al menos el 74% de los traficantes identificados opera dentro de redes de crimen organizado.
Estas organizaciones reclutan a sus víctimas mediante falsas ofertas de empleo, redes sociales y aplicaciones de citas, para después someterlas mediante amenazas, violencia y coerción. La desigualdad económica sigue siendo uno de los principales factores que favorecen este delito.
El informe añade que los desastres climáticos, las crisis institucionales y los conflictos armados agravan la vulnerabilidad de millones de personas, especialmente en países como Burkina Faso, República Democrática del Congo, Líbano, Myanmar, Palestina, Sudán del Sur y Venezuela.
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Un drama que alcanza a todas las regiones
Las estimaciones internacionales indican que alrededor de 50 millones de personas viven en condiciones de esclavitud moderna, una actividad criminal que genera ganancias superiores a 236 mil millones de dólares al año.
África es la región donde la trata transfronteriza registra el crecimiento más acelerado. En países como la República Democrática del Congo, las víctimas son explotadas en actividades mineras, la mendicidad forzada y por grupos armados que imponen condiciones de esclavitud sexual.
En Asia, la llamada “ciberesclavitud” atrae a miles de jóvenes hacia países donde operan centros dedicados a actividades ilícitas. Además, las flotas pesqueras continúan siendo un “punto ciego”, donde numerosos hombres permanecen sometidos a servidumbre por deudas, mientras que la trata de menores se agrava por los efectos de los desastres climáticos.
En Europa, la explotación sexual de mujeres y niñas sigue encabezando las estadísticas. Al mismo tiempo, aumenta la explotación laboral en sectores como la agricultura, la construcción, la hotelería y el trabajo doméstico.
En Oceanía predomina la explotación laboral en la industria pesquera, la agricultura, la hotelería y el servicio doméstico. En Australia, un alto porcentaje de las víctimas son mujeres y menores de edad, lo que evidencia un incremento de la trata infantil y de los matrimonios forzados.
En América, la crisis de movilidad humana ha dejado a más de 21 millones de personas desplazadas expuestas a redes criminales. El informe señala que dos de cada tres casos involucran reclutamiento digital y que la vulnerabilidad infantil en Centroamérica y el Caribe es la más alta del mundo.
Las mujeres y las niñas continúan representando la mayoría de las víctimas y sobrevivientes identificadas a nivel mundial. El 60% de las niñas rescatadas fue víctima de trata con fines de explotación sexual. Entre los niños, el 45% fue sometido a trabajo forzoso y el 47% fue explotado para otros fines, entre ellos la comisión de delitos obligados.
Una respuesta global frente a un delito que evoluciona
El informe advierte que poner fin a la trata de personas exige una respuesta rápida y decidida, adaptada a los desafíos de la era digital. Para ello, considera indispensable fortalecer la voluntad política para combatir la explotación y proteger a las personas más vulnerables mediante acciones coordinadas.
También subraya la importancia de consolidar alianzas entre gobiernos, organizaciones civiles, instituciones religiosas y organismos internacionales para construir un futuro en el que todas las personas puedan vivir con libertad y dignidad.
En este esfuerzo, Talitha Kum mantiene una estrecha colaboración con diversos dicasterios del Vaticano, embajadas acreditadas ante la Santa Sede, organizaciones humanitarias e interreligiosas, además de congregaciones religiosas de distintas partes del mundo.
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Un esfuerzo internacional de religiosas y religiosos
Fundada en 2009 por la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), Talitha Kum es una red internacional dedicada a combatir la trata de personas. Su nombre proviene de la expresión aramea pronunciada por Jesús en el Evangelio de san Marcos: “Niña, a ti te digo, levántate”, palabras que inspiran su misión de devolver la dignidad y la esperanza a quienes han sido víctimas de explotación.
Actualmente, la red está integrada por 68 redes nacionales presentes en 113 países, y continúa expandiéndose con la incorporación de nuevas redes en Malawi, Botsuana, Lesoto y Esuatini. Su labor es impulsada por 6 mil 387 religiosas, religiosos y colaboradores, lo que representa un incremento de 5.7 % respecto a 2024. Participan además 882 congregaciones religiosas femeninas y 100 congregaciones masculinas, reflejo del creciente compromiso de la vida consagrada con la lucha contra la trata de personas.
La prevención continúa siendo la principal fortaleza de Talitha Kum, ya que religiosas, jóvenes embajadores y colaboradores desarrollan campañas de sensibilización en escuelas, parroquias, clínicas y comunidades, además de utilizar la televisión, la radio, las redes sociales, el teatro comunitario y las proyecciones de cine para alertar sobre los riesgos de la trata y fortalecer la capacidad de prevención entre las poblaciones más vulnerables.

