Consagran a Estados Unidos al Sagrado Corazón de Jesús
Una nación entera será confiada a la tierna misericordia de Dios encarnada en un corazón del que brota agua viva. El mismo tierno Corazón al que acude el papa León XIV para que derrame su amor “sobre los que sufren y sobre toda miseria humana”.
Este 11 de junio de 2026, los obispos estadounidenses consagrarán los Estados Unidos de América al Sagrado Corazón de Jesús. Este acto se realiza como parte de la celebración del 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia.
Los obispos concelebrarán una misa en el marco de la asamblea plenaria que desarrollan del 10 al 12 de junio en el país. La eucaristía incluirá reflexiones acerca de esta importantísima devoción promovida por la Iglesia católica.
De igual forma, los prelados animan a las parroquias locales a unirse a la celebración. También llaman a los fieles a título individual a participar mediante 250 Horas de Adoración y 250 Obras de Misericordia como una dulce ofrenda a Dios.
En este marco, es bueno recordar que en junio de 2025, la voz de León XIV apareció en El Video del Papa para pedir orar por sus intenciones. En esa ocasión, invitó a tener compasión cristiana e incluyó una conmovedora oración.
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La oración del Papa al Corazón de Jesús
Señor, hoy vengo a tu tierno Corazón, a Ti que tienes palabras que encienden el mío, a Ti que derramas compasión sobre los pequeños y los pobres, sobre los que sufren y sobre toda miseria humana.
Deseo conocerte más, contemplarte en el Evangelio, estar contigo y aprender de Ti y del amor con que te dejaste tocar por todas las formas de pobreza. Tú nos mostraste el amor del Padre amándonos sin medida con tu Corazón divino y humano.
Concede a todos tus hijos la gracia del encuentro contigo. Cambia, moldea y transforma nuestros planes, para que sólo te busquemos a Ti en cada circunstancia: en la oración, en el trabajo, en los encuentros y en nuestra rutina diaria.
Y desde este encuentro, envíanos en misión; una misión de compasión por un mundo en el que eres la fuente de donde fluye toda consolación. Amén.”, concluye el dulce clamor expresado por el Santo Padre.
Asamblea de Obispos de los EE.UU.
Esta semana, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) realiza su Asamblea Plenaria de Primavera de 2026 en Orlando, Florida. Un encuentro en el que votarán sobre distintos temas.
Está prevista la participación del arzobispo Paul Coakley de Oklahoma como presidente del ente colegiado. También escucharán con atención las palabras de monseñor Gabriele Giordano Caccia, actual Nuncio Apostólico de Su Santidad.
Además de las reflexiones sobre la marcha de la Iglesia en Estados Unidos, se espera según la agenda oficial, que analicen y reflexionen sobre las causas de canonización de monseñor Joseph Francis Buh y de John Rick Miller.
En materia litúrgica y de culto divino, los obispos discutirán sobre una nueva edición del Leccionario para la Misa, así como sobre el Suplemento del Misal Romano-Liturgia de las Horas y debatirán una revisión del Estatuto para la Protección del menor.
Los corazones de Jesús y de María
La Iglesia enseña que rendir culto al Sagrado Corazón de Cristo significa adorar aquel Corazón que, después de habernos amado hasta el fin, fue traspasado por una lanza y, desde lo alto de la cruz, derramó sangre y agua, fuente inagotable de vida nueva.
Lo explicó previo al rezo mariano del Ángelus, el Papa Benedicto XVI (2005). En esa oportunidad, el pontífice también dijo que el corazón que más se asemeja al de Cristo es, “sin duda alguna, el corazón de María, su Madre inmaculada”.
Por eso, la liturgia los propone juntos a la veneración. Respondiendo a la invitación de la Virgen en Fátima, la Iglesia encomienda el mundo a su Corazón inmaculado “para que experimente el amor misericordioso de Dios y conozca la verdadera paz”.
Una devoción promovida por los papas
Un profundo amor al Sagrado Corazón de Jesús forma parte intrínseca y arraigada en la Iglesia católica. Y su devoción popular se ha visto tradicionalmente impulsada por diversas publicaciones de los papas a lo largo de la historia.
De hecho, varios pontífices le han dedicado documentos. El papa León XIII publicó la Annum sacrum (1899), una encíclica en la que consagra a la humanidad al Sagrado Corazón de Jesús. Más tarde, será el turno de Su Santidad, Pío XI.
En su escrito, titulado Miserentissimum Redemptor (1928), el pontífice anima al mundo a reparar por medio de profundos y genuinos gestos de amor las heridas causadas al Corazón de Cristo por culpa de nuestros pecados.
También el papa Pío XII le dedicará una encíclica. Lo hará bajo el título de Haurietis aquas (1956), un documento magisterial clave sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús. Pieza que ofrecerá una contundente base teológica a esta devoción.
En fecha más reciente, será el papa Francisco, quien le dedique un escrito muy especial. En Dilexit nos (2024), invitará a abrazar su Corazón santo, para que de él “broten para todos nosotros esos ríos de agua viva que sanen las heridas”.
En su encíclica, el Santo Padre rogará también al buen Dios que se fortalezca nuestra capacidad de amar y de servir, a fin de “que nos impulsen para que aprendamos a caminar juntos hacia un mundo justo, solidario y fraterno”.
“Eso será hasta que celebremos felizmente unidos el banquete del Reino celestial. Allí estará Cristo resucitado, armonizando todas nuestras diferencias con la luz que brota incesantemente de su Corazón abierto. Bendito sea”, concluyó.


