Guía para el Vía Crucis

P. José de Jesús Aguilar

Jesucristo fue condenado a muerte el viernes por la mañana, de tal manera que estuvo crucificado hasta las 3 de la tarde, hora en que murió. Para los católicos, el Viernes Santo debe ser un día de reflexión que nos permita acompañar espiritualmente a Jesucristo en su pasión y muerte. Es una jornada de ayuno (una comida fuerte al día) y abstinencia (no comer carne). En este día se realiza el Vía Crucis (Camino de la Cruz), que puede hacerse de forma personal o comunitaria, pero siempre con espíritu de meditación y oración, acompañando de verdad a Jesús en su camino hacia el Calvario. Sería contradictorio hacer esta devoción asistiendo a las representaciones como simples turistas, masticando chicle o comiendo. Algunas iglesias tienen la representación de las 14 estaciones, pero también se puede meditar el Vía Crucis ante un crucifijo en casa, en el auto o en el campo. Por último, no hay que olvidar que pueden obtener indulgencia plenaria aquellas personas que participan de esta tradición y hayan cumplido las debidas disposiciones: estar en gracia (haberse confesado), comulgar y orar por las intenciones del Papa. Esta es una excelente oportunidad para que los enfermos o ancianos reciban la Indulgencia Plenaria sin salir de casa. A continuación te presentamos un Vía Crucis para este Viernes Santo 2018. Profundiza en la reflexión que acompaña a cada una de las 14 estaciones.

Instrucciones : Al inicio de cada estación se dice: “Te adoramos, Cristo, y te bendecimos; que por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador. Amén”. Después de cada estación, se dice: “Señor, pequé; ten misericordia de mí. Pecamos y nos pesa; ten misericordia de nosotros que por nosotros padeciste”. Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.


Oración inicial

Padre Misericordioso: al realizar este Vía Crucis en este día santo, no sólo queremos recordar el camino de Cristo al Calvario, sino también unir nuestros sufrimientos y pruebas a su pasión, para poder participar de su resurrección. Amén.

1ª. Jesús es condenado a muerte.

Reflexión (R): Señor, que al recordar la condena injusta que tú sufriste, nos cuidemos de no condenar a los demás.

2ª. Jesús carga con la Cruz.

(R): Señor, concédenos aceptar nuestras cruces de cada día con amor (obstáculos, retos, sufrimientos, sacrificios), para hacernos dignos de ti.

3ª. Jesús cae por primera vez.

(R): Señor, ayúdanos a levantarnos en nuestras caídas cotidianas.

4ª. Jesús se encuentra con su Madre.

(R): Señor, así como María te acompañó en tu sufrimiento, concédenos ayudar y ser estímulo para nuestro prójimo.

5ª. Simón de Cirene ayuda a Jesús a llevar la Cruz.

(R): Señor, ayúdanos a donar tiempo y amor a aquellos que lo necesitan.

6ª. La Verónica enjuga el rostro de Jesús.

(R): Señor, ayúdanos a ser valientes y sensibles para hacernos solidarios con los que lloran y sufren.

7ª. Jesús cae por segunda vez.

(R): Señor, que los fracasos o debilidades no nos desalienten y podamos seguir caminando.

8ª. Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén.

(R): Señor, ayúdanos a brindar consuelo a quienes lo necesitan.

9ª. Jesús cae por tercera vez.

(R): Señor, que no seamos causa de tropiezo para los demás, sino una mano amiga que alivie y levante.

10ª. Jesús es despojado de sus vestiduras.

(R): Señor, que sepamos despojarnos de nuestro orgullo y egoísmo para vestirnos de tu amor.

11ª. Jesús es clavado en la Cruz.

(R): Señor, como tú perdonaste a todos en la Cruz, ayúdanos a perdonar a quienes nos han ofendido.

12ª. Jesús muere en la Cruz.

(R): Señor, ayúdanos a reconocer el amor tan grande que nos tienes, que te llevó a morir por nosotros.

13ª. Jesús es bajado de la Cruz.

(R) Señor, te ofrecemos nuestra oración por los difuntos.

14ª. Jesús es llevado al sepulcro.

(R) Señor, ayúdanos a creer que la muerte es el camino a la resurrección y a la vida eterna.