7 tips para enseñar a los niños el valor de la amistad
Investigadores señalan que una amistad duradera ayuda a tener una vida larga, saludable y feliz.
** Esta nota fue actualizada el 28 de enero de 2026
Diversos estudios psicológicos demuestran que tener amigos cercanos ayuda a los niños a vivir más felices, saludables y con mejores habilidades sociales. Sin embargo, los adultos de hoy tienden a tener menos amigos verdaderos que generaciones anteriores.
En el libro Cómo ser un amigo ( Ediciones Dabar), la autora Molly Wigand advierte que los niños con demasiadas actividades o estrés podrían no experimentar la satisfacción de compartir buenos momentos con amigos. Además, señala que las redes sociales pueden distorsionar el valor de la amistad, ya que con un clic se puede ser o dejar de ser “amigo”.
“La obligación de enseñar a los niños a ser buenos amigos recae en padres, entrenadores y maestros comprometidos con inculcar habilidades sociales y afectivas”, afirma Wigand.

El valor de la amistad se debe enseñar a los niños, no imponer. Foto: Especial
7 consejos para enseñar a los niños a valorar la amistad
Sonríe: Regala una sonrisa y saluda; pequeños gestos pueden abrir la puerta a nuevas amistades.
Cantidad no importa: Más allá de cuántos amigos se tengan, lo importante es tener al menos uno de confianza con quien divertirse.
Conversa sobre intereses: Preguntar sobre su familia, mascotas o hobbies ayuda a conocerse y encontrar gustos en común.
Únete a grupos: Participar en Scouts, equipos deportivos o actividades escolares fomenta la cooperación y fortalece la amistad.
Tiempo de calidad con otros: Evitar pasar demasiado tiempo frente a pantallas y dedicar tiempo a convivir con otros refuerza los lazos sociales.
Ponerse de acuerdo: Aprender a respetar opiniones distintas y negociar qué hacer juntos es parte de la amistad.
Límites con amigos: Si un amigo actúa mal, se puede decir: “soy tu amigo, pero no voy a quedarme si sigues haciendo eso”, enseñando respeto y límites sanos.
Enseñar la amistad desde pequeños fortalece la salud emocional, las habilidades sociales y la capacidad de establecer relaciones significativas que acompañarán a los niños toda su vida.

