Nueva generación de sacerdotes va a Roma a especializarse

  • Continuarán sus estudios en diferentes institutos y universidades de la Ciudad Eterna, auspiciados por Fraterna.

Abimael César Juárez

Tras una celebración eucarística en la Basílica de Guadalupe, presidida por Mons. Alfonso Cortés Contreras, arzobispo de León y presidente de la Dimensión Educativa de la Conferencia del Episcopado Mexicano, 39 sacerdotes partieron esta semana a Roma para continuar sus estudios de especialización en diferentes institutos y universidades.

Este grupo de sacerdotes cuenta con el apoyo de Fraterna I.A.P., organización que busca causar impacto social mediante el fortalecimiento de las competencias de aquellos sacerdotes diocesanos que consideran aptos para ser líderes.


En su homilía, Mons. Cortés Contreras pidió a los sacerdotes cuidar la oportunidad que Dios les ha dado de estudiar en Roma, y al profundizar en sus estudios, tener un verdadero encuentro con Él. Esa experiencia –les dijo– deben traerla de nuevo cuando regresen a sus lugares de origen.

Por su parte, el fundador de Fraterna, Mons. Emilio Berlie Belaunzarán, arzobispo Emérito de Yucatán, explicó a Desdela fe que el Colegio Mexicano de Roma ha generado 2,200 sacerdotes con posgrado y 70 obispos; “estar en Roma es un privilegio porque podrán estar cerca del Santo Padre y conocer todos los dicasterios de la Curia Romana”.

Asimismo, dijo sentirse feliz “porque estos sacerdotes tendrán la oportunidad de llegar en vísperas de la XV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos que se llevará en octubre, cuyo tema serán los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional. En esta asamblea habrá por los menos 300 obispos de todo el mundo y el Papa presidirá algunas de las sesiones”.

Además, confió en que cuando los jóvenes sacerdotes regresen a México revitalizarán el trabajo de sus respectivas diócesis y de su presbiterio. “Me siento muy contento por haber fundado esta organización en 1986, en Tijuana, Baja California. Hasta hoy Fraterna ha otorgado 1,750 viajes a Roma y un sinnúmero de becas de apoyo a diócesis pequeñas, de escasos recursos, que tienen sacerdotes valiosos, inteligentes y preparados, pero que no cuentan con recursos para sostenerlos en su especialización en el extranjero”.