Arquidiócesis

“Está en proceso lo que sería la nueva Diócesis de Iztapalapa”

Estaría dividida en dos zonas pastorales, una con cuatro decanatos y otra con cinco, según el proyecto de mapa elaborado por el actual Obispo Auxiliar de la VII Vicaría.

 

Abimael César Juárez

 

Este martes 10 de julio se cumplen nueve años de la Ordenación Episcopal de Mons. Jesús Antonio Lerma Nolasco, obispo auxiliar para la VII Vicaría “San Pablo Apóstol”.

Desde su llegada a la Arquidiócesis de México, el obispo nayarita ha sido partícipe de eventos relevantes. Antes, había servido durante casi cuarenta años a la Diócesis de Tepic, hasta que el Papa Benedicto XVI lo llamó a colaborar en la Ciudad de México, auxiliando al cardenal Norberto Rivera Carrera en el gobierno pastoral de la diócesis más grande del mundo. Hoy, se encuentra concentrado en el proceso para la creación de lo que sería la Diócesis de Iztapalapa, una de las tres zonas que se desprenderían de la Arquidiócesis de México, si la Conferencia del Episcopado Mexicano, y posteriormente el Papa Francisco, aprueban el proyecto de división que el Card. Aguiar Retes ha propuesto.

En entrevista para Desde la fe, Mons. Jesús Antonio Lerma Nolasco recuerda con emoción aquel 30 de abril de 2009, cuando el ahora Papa Emérito Benedicto XVI lo nombró Obispo Auxiliar para la Arquidiócesis de México. Su ordenación episcopal fue presidida por el Card. Norberto Rivera Carrera en la Basílica de Santa María de Guadalupe, el 10 de julio de aquel año, celebración en la que también estuvo presente Mons. Carlos Aguiar Retes –recién nombrado Arzobispo de Tlalnepantla–, así como el entonces Nuncio Apostólico, Mons. Christophe Pierre.

 

Unidad, una gran satisfacción

Bajo su lema: “Al Servicio del Pueblo de Dios”, Mons. Lerma Nolasco inició su ministerio episcopal en la VII Vicaría, donde ha permanecido desde entonces. Asegura que cuando llegó, su principal preocupación era la formación permanente del presbiterio, conformado por unos 120 sacerdotes. “Era necesario ofrecerles talleres de espiritualidad y formación humana, y a la vez, hacer una buena planeación para realizar un buen trabajo pastoral en un ambiente positivo. Y así ha sido hasta el día de hoy”, asegura.

Para el Obispo Auxiliar, haber formado un buen equipo le ha ayudado a tener una vicaría ordenada y participativa, con un presbiterio unido, responsable y respetuoso, que sabe acatar los cambios cuando son necesarios. “Esa es una de mis grandes satisfacciones”, dice.

 

Preparando el camino

Mons. Lerma Nolasco explicó que está comprometido con el proyecto del Card. Carlos Aguiar Retes, el cual ha generado cambios en la misma vicaría, ya que, entre otras cosas, una de las parroquias se destinará para los seminaristas que estudian teología; además, se conformará una Unidad Pastoral y se implementarán los nuevos requerimientos para la catequesis; asimismo, lleva a cabo todo el proceso de preparación para la creación de lo que sería la Diócesis Iztapalapa.

Explicó que la decisión de que la VIII Vicaría se convirtiera en una nueva diócesis, responde a que abarca del 90 al 95 por ciento de la Delegación Iztapalapa, con un total de casi dos millones de habitantes.

“Con el apoyo del Consejo de Gobierno y mi equipo de trabajo estamos avanzando en el proceso. Ya hemos proyectado el mapa de lo que sería la diócesis, con una propuesta de dos zonas pastorales, una con cuatro decanatos y la otra con cinco; cada una de ellas tendría un sacerdote como Vicario Episcopal para que ayude en la coordinación”.

El obispo agregó que de ser aprobada esta división, todos los sacerdotes que actualmente se encuentran en esta vicaría pasarían directamente a formar parte de la Diócesis de Iztapalapa, mientras que el Papa tendría que nombrar al obispo.

 

Esperanza positiva

“El proceso ya está caminando –agregó– los primeros pasos ya se dieron; ya hemos levantado las actas correspondientes, y toda la información fue revisada por el Sr. Nuncio, Franco Coppola, por el cardenal Carlos Aguiar Retes y por el responsable al responsable en el Episcopado para la Creación de Diócesis y Provincias Eclesiásticas, Mons. Eugenio Lira Rugarcía, Obispo de Matamoros.

Una vez concluido el proceso –dijo– el proyecto se pondrá a consideración de los obispos mexicanos en noviembre próximo, y de aprobarse, se enviará a Roma para que el Papa Francisco dé la última palabra. Esto podría ser por ahí de abril del año entrante”.

Mons. Antonio Lerma Nolasco dijo que de crearse la Diócesis de Iztapalapa, también se tendría que trabajar muy fuerte en la Pastoral Penitenciaria, pues existen cuatro reclusorios en esta zona.

Finalmente pidió a los sacerdotes de la VII Vicaría tener una esperanza positiva, y sana apertura para lo que venga, pues confía que este cambio será para bien del Pueblo de Dios. “Por mi parte –concluyó– seguiré trabajando sin echarme a la hamaca”.