Card. Carlos Aguiar Retes “Card. Corripio, un pastor adecuado para los tiempos adecuados”

  • A 10 años del fallecimiento del trigésimo tercer sucesor de Fray Juan de Zumárraga, el Card. Aguiar presidió una Misa en su honor, la cual fue concelebrada por el Card. Norberto Rivera Carrera.

Vladimir Alcántara

Este miércoles 25 de abril, el Arzobispo Primado de México, Card. Carlos Aguiar Retes, presidió en la Catedral Metropolitana una Santa Eucaristía con motivo de los diez años del fallecimiento del Card. Ernesto Corripio Ahumada, trigésimo tercer sucesor de Fray Juan de Zumárraga, y uno de los guías espirituales contemporáneos más sobresalientes, profundo apasionado de las causas sociales: la solidaridad activa con los pobres, la defensa de los derechos humanos y el llamado a la tolerancia y la concordia.

Durante la Santa Misa –que fue concelebrada por el Arzobispo Emérito, Card. Norberto Rivera Carrera–, el Card. Aguiar Retes presentó con gratitud a Dios el ministerio entregado por el Card. Corripio Ahumada durante 19 años de servicio a su Iglesia, a la cual condujo “con sabiduría, llevándola a un Sínodo donde se clarificaron los caminos pastorales”.


En su homilía, el Arzobispo de México destacó que el Card. Ernesto Corripio Ahumada fue un hombre al que le tocó vivir momentos difíciles para la Arquidiócesis, quien la reestructuró y la hizo caminar organizando las vicarías episcopales y formando un gran equipo con los obispos auxiliares. Añadió que al Card. Corripio también le tocó vivir la tragedia del sismo de 1985, en la cual, secundado por muchas instituciones, y especialmente por los católicos de la Arquidiócesis de México, se dio un testimonio elocuente de solidaridad.

“Hoy le damos gracias a Dios de haber tenido esta mediación; de que haya tenido esta Iglesia particular, en la persona de Don Ernesto Corripio, el pastor adecuado para los tiempos adecuados. Hoy le pedimos a Dios Nuestro Padre que nos ayude a recoger los frutos de su ministerio, como lo ha intentado –y agradezco su presencia– el Card. Norberto durante más de 22 años, para continuar este ministerio tan especial de ser sucesor de los apóstoles y cabeza de una Iglesia particular. Y hoy les pido también a ustedes que me tengan en cuenta en su oración, para poder también continuar esta presencia de Iglesia en el contexto sociocultural que nos toca vivir”, finalizó.