Vocalista de ‘Los Joao’ agradece a la Virgen de Guadalupe

Famoso en los 80 como parte del grupo 'Los Joao', Armando Arcos hoy agradece a la Virgen de Guadalupe un milagro por su intercesión.
Tras el milagro obrado por intercesión de la Virgen de Guadalupe, se hizo su fiel mensajero.
Tras el milagro obrado por intercesión de la Virgen de Guadalupe, se hizo su fiel mensajero.

Como vocalista del grupo Los Joao, don Armando Arcos alcanzó fama nacional e internacional principalmente en la década de los 80, con éxitos musicales como “Vamos a la playa”, “El parasol” y “Disco Samba”, que llegó al cuarto nivel de popularidad en Italia, país en el que estuvo participando en programas de televisión. Hoy todo lo que desea hacer es hablar al mundo de la Virgen de Guadalupe.

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Don Armando asegura que durante sus giras siempre llevó presente a la Virgen de Guadalupe, pues a Ella encomendaba su protección, lo cual le ha agradecido siempre. Pero si algo tiene que agradecerle hoy con todo el corazón, es un suceso reciente: mitigó la angustia que lo invadió al saber que estaba enfermo de cáncer.


Cuenta que él siempre ha sido devoto de la Guadalupana por herencia de su madre, quien, en su natal Xalapa (Ver.), cada 12 de diciembre lo llevaba vestido de indito a celebrarla a un santuario conocido como “El Dique”. Además, refiere que su madre le formó una bonita costumbre: poner debajo de su almohada una Virgencita metálica para dormir seguro, sintiéndose amado y protegido.

Lo primero que obtuvo al rezar frente a la Guadalupana, fue una gran paz.

Don Armando pidió a la Virgen de Guadalupe su intercesión frente a la enfermedad.

Un bello milagro

Hoy, después de tantos años, ha retomado aquella costumbre y vuelto a sentir esa seguridad de antaño al colocar la cabeza sobre la almohada. Y es que -asegura-, la Virgen le volvió a mostrar su cercanía este año, tras enterarse de que necesitaba someterse a una delicada operación para superar la enfermedad.

“Al saber de mi cáncer, estaba pasando por días difíciles, así que mi hermano ‘Monchi’ me llevó a la Basílica a ver a monseñor Diego Monroy, quien me hizo el favor de darme los Santos Óleos a los pies de la Virgen. Yo le dije a Ella: ‘Madrecita linda, háblale a tu Hijo de mí’. Y en ese instante me invadió una confianza indescriptible”.

Ya más sereno, prometió a la Virgen que, de librar la enfermedad, se convertiría en su feliz interlocutor ante la gente: amigos, familiares, conocidos y desconocidos.

Feliz mensajero de la Virgen de Guadalupe

Y como lo prometido es deuda, además de haber retomado aquella hermosa costumbre de colocar una Virgencita metálica bajo su almohada, hoy don Armando habla de la Virgen de Guadalupe con todo aquel que tiene oportunidad. “Ella es tan amorosa y humilde, que nos dice: ‘Yo estoy aquí, pero vayan a mi Hijo. Él está en la hostia, y los va a escuchar. ¡Vayan a verlo!”.

Para quienes tenían este año mandas a la Virgen que no pudieron cumplir debido a la pandemia, don Armando tiene un mensaje: “No se preocupen, Ella es tan buena que escucha y acepta nuestras oraciones incluso si las hacemos desde la cama. Regalémosle flores rezando el Rosario”.

 

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