Las veces que la Virgen de Guadalupe ha estado bajo amenaza

La imagen de la Virgen de Guadalupe ha estado en peligro por causas naturales y humanas en varias ocasiones. Todas las ha superado y gracias a ello se ha fortalecido su devoción.
Virgen de Guadalupe peligro y amenazas
La Virgen de Guadalupe ha corrido peligro por causas humanas y naturales en varias ocasiones.

La imagen de la Virgen de Guadalupe ha estado bajo amenaza en varias ocasiones durante sus casi 500 años de historia. Desde atentados con explosivos, hasta la necesidad de ser doblada y oculta en un ropero a causa de la persecución religiosa en México.

Hoy, esta imagen es una de las más veneradas, de las más buscadas en internet, y es el segundo santuario más visitado, detrás del Vaticano.

Desafortunadamente, nuestra Morenita del Tepeyac no ha estado exenta de intentos de agresiones o de otros peligros que, lejos de dañarla, fortalecieron su devoción.

La Virgen de Guadalupe bajo amenaza

No son pocas las veces que la Virgen de Guadalupe ha estado bajo amenaza.

@desdelafe ¿Alguna vez te has preguntado por cuantos peligros ha pasado la Virgen de Guadalupe? Te contamos algunos de ellos 🧐 #virgendeguadalupe #desdelafe #milagros #catholic #catoli #virgencita ♬ sonido original – Desde la Fe

Algunas veces incluso se debió a efectos naturales que pondrían en riesgo a una pintura convencional.

¡Pero es que la imagen de la Virgen de Guadalupe no es cualquier pintura!

De 1531 a 1647 no tuvo cristal y, expuesta, superó el peligro de la salinidad y humedad, así como al contacto de los fieles y de las veladoras.

Si pones atención, la próxima vez que la veas podrás apreciar algunas gotas de cera.

De 1629 a 1634 estuvo en la actual sacristía de la Ciudad de México que estaba inundada.

En 1785 fue afectada por un accidental derrame de ácido, mientras limpiaban su marco.

El derrame manchó la tela en la zona de las nubes, pero milagrosamente no carcomió la fibra, a pesar de correr ese grave peligro.

La mancha se puede distinguir si ves de cerca la imagen.

De 1648 a 1895, la imagen de la Virgen de Guadalupe tuvo varios retoques: le agregaron una corona, pintaron nubes, rayos, y algunos de ellos, luego fueron borrados, como la corona.

En 1921, una bomba estalló a los pies de la imagen sin que rompiera el sencillo vidrio que la protegía. A pesar de ello, la explosión pudo escucharse a un kilómetro de distancia y causó destrozos cercanos.

De 1926 a 1929, la Virgen de Guadalupe estuvo bajo la amenaza de la persecución religiosa, por lo que estuvo escondida en un ropero para protegerla.

Cuando se trasladó a la nueva Basílica, se cambió el marco después de 75 años. Al hacer el cambio, la madera estaba carcomida pero la imagen no tenía ninguna afectación.

Mientras que en cualquier museo está prohibido tomar fotos de las pinturas, evitando los relámpagos de luz, la Virgen de Guadalupe estuvo expuesta en múltiples ocasiones a impactos de luz que en cualquier pintura antigua ya hubieran causado estragos.

Lejos de afectarla o dañarla, superar el peligro ha fortalecido la devoción por la Morenita del Tepeyac, una de las imágenes más veneradas en el mundo.

¿Por qué la escondieron en un ropero?

En 1926 eran muy comunes los ataques del gobierno a la Iglesia católica.

Fue el año en que comenzó además la persecución religiosa en el país, por lo que era vital resguardar la imagen de la Sagrada Tilma.

Tras diversas amenazas recibidas, las autoridades eclesiales decidieron extraer la imagen de la Basílica de Guadalupe a través de una estrategia que burló el operativo anticlerical montado en el Tepeyac.

Para hacer efectiva la estrategia, el maestro Rafael Aguirre hizo una réplica del original, que montó en el marco de la Sagrada Tilma.

La original se protegió con telas de seda y jerga gruesa y la pusieron en el doble fondo de un pequeño ropero.

Así fue como la imagen salió en un camión de mudanzas, lleno de tiliches cvon rumbo a una casa en el Centro Histórico, donde estuvo hasta 1929, cuando terminó la guerra.

Puedes leer: El día que la imagen de la Virgen se resguardó en un ropero

La mancha de ácido que le cayó encima

En 1785, un trabajador estaba limpiando el recubrimiento de vidrio cuando accidentalmente derramó solvente de ácido nítrico sobre una gran porción de la imagen.

Con el ácido encima, el resto de la Sagrada Tilma debió haberse corroído casi instantáneamente por el derrame, sin embargó se autorestauró en el paso de 30 días, y permanece intacta hasta el día de hoy.

Si pones mucha atención podrás observar unas pequeñas manchas algunos lugares de la tilma.

Imagen de la Virgen de Guadalupe con su corona.

Si pones atención, podrás ver la mancha que dejó el derrame de ácido.

¿Quién fue el que atentó contra la Virgen de Guadalupe?

Si un día vas a la Basílica de Guadalupe, a la entrada encontrarás una de las imágenes más veneradas: el Cristo del Atentado.

En 1921, este crucifijo evitó la destrucción de la tilma de la Virgen de Guadalupe, que fue atacada con una bomba escondida en un florero, colocado a cinco metros de la imagen por un hombre llamado Luciano Pérez Carpio.

La explosión causó incontables daños, entre ellos candelabros destruidos, la ruptura del mármol cercano, vidrios rotos en las casas vecinas, y el estruendo se escuchó a más de un kilómetro de distancia. Pero a la imagen no le pasó absolutamente nada.

'Cristo del Atentado': el día en que intentaron dinamitar a la Virgen de Guadalupe. Foto: Especial.

Fuentes documentales señalan que el autor del atentado era miembro del Ejército Foto: Especial.

Tras le hecho, Pérez Carpio fue detenido junto al novillero Margarito de la Rosa, y conducido a la Delegación Municipal de la Villa de Guadalupe.

Sin embargo, las fuentes documentales señalan que mediante una llamada telefónica, el entonces presidente Álvaro Obregón ordenó dejarlo en libertad “por falta de pruebas”.

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