18 de febrero: la iglesia celebra a San Simeón de Jerusalén, primo de Jesús

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18 de febrero: la iglesia celebra a San Simeón de Jerusalén, primo de Jesús

La vida de Simeón de Jerusalén, pariente del Señor y obispo mártir, refleja la fidelidad de la primera comunidad cristiana.

17 febrero, 2026
18 de febrero: la iglesia celebra a San Simeón de Jerusalén, primo de Jesús
18 de febrero: la iglesia celebra a San Simeón de Jerusalén, primo de Jesús.

En los primeros años del cristianismo, cuando la Iglesia apenas comenzaba a organizarse tras la Resurrección de Cristo, surgieron figuras fundamentales que sostuvieron la fe en medio de persecuciones y divisiones. Entre ellas destaca Simeón de Jerusalén, pariente del Señor y sucesor de Santiago el Justo como obispo de la Ciudad Santa. Su vida, marcada por la cercanía a la familia de Jesús y por la fidelidad hasta el martirio, lo convierte en uno de los pilares silenciosos de la Iglesia primitiva.

¿Quién fue San Simeón de Jerusalén?

De acuerdo con los evangelios de san Mateo (13, 55) y san Marcos (6, 3), Simeón era pariente de Jesucristo, posiblemente su primo. La tradición cristiana sostiene que fue uno de los primeros líderes de la Iglesia en Jerusalén y que llegó a ocupar el cargo de obispo en la Ciudad Santa.

Al igual que los apóstoles, Simeón provenía del judaísmo y abrazó la fe en Cristo. Gracias a su testimonio y autoridad moral, se convirtió en una figura destacada dentro de la primera comunidad cristiana de Palestina, en un periodo marcado por tensiones religiosas y persecuciones.

Según relata Eusebio de Cesarea en el siglo IV, en su obra sobre la historia de la Iglesia primitiva, Simeón era hijo de Cleofás, quien habría sido hermano de san José. Asimismo, el historiador Hegesipo de Jerusalén (siglo II) afirma que la madre de Simeón era concuñada de la Virgen María. En los evangelios de san Juan y san Mateo se menciona a una mujer llamada María, esposa de Cleofás y hermana —o pariente cercana— de la Virgen, lo que refuerza la tradición que vincula familiarmente a Simeón con Jesús.

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Su elección como obispo

Tras el martirio de Santiago el Justo, primer obispo de Jerusalén, y en medio de una revuelta que sacudió la ciudad, los apóstoles y discípulos que habían sobrevivido se reunieron para designar a su sucesor. El elegido fue Simeón, reconocido por su cercanía al Señor y por su fidelidad a la comunidad.

Eusebio también narra que, durante el gobierno del emperador Trajano, Simeón fue acusado de incitar a los cristianos y de estar relacionado con las frecuentes agitaciones del pueblo. Su condición de descendiente de la estirpe de David aumentó las sospechas de las autoridades romanas, siempre recelosas de posibles movimientos mesiánicos.

Martirio

Finalmente, fue denunciado ante el gobernador romano Ático, quien lo condenó a muerte. San Simeón de Jerusalén sufrió torturas y murió crucificado, dando testimonio de su fe hasta el final. La tradición afirma que tenía alrededor de 120 años al momento de su martirio, aunque no existe una fecha precisa. Los historiadores sitúan su muerte entre los años 65 y 107 d.C.

Su vida y su muerte representan el puente entre la generación apostólica y la consolidación de la Iglesia naciente, marcada por la persecución, pero también por una fe firme que no se dejó extinguir.

Simeón, pariente de Cristo y pastor de una comunidad perseguida, supo guiar a los creyentes en tiempos convulsos y selló su testimonio con el martirio. Su historia enlaza los lazos familiares de Jesús con la consolidación de la Iglesia naciente, mostrando cómo la fe, transmitida en medio de la adversidad, puede sostener generaciones enteras.



Autor

Lic. en Lengua y literaturas hispánicas por la UNAM, con experiencia en edición digital y redes sociales. Ha sido editora de los sitios web Padres e hijos, Cocina Fácil y colaborado en National Geographic y Muy Interesante. Actualmente es editora en la Diócesis de Azcapotzalco y es reportera en Desde la Fe.