“Dios con nosotros”: la fe que llevó a Venezuela a ser campeón del Clásico Mundial de Béisbol 2026

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“Dios con nosotros”: la fe que llevó a Venezuela a ser campeón del Clásico Mundial de Béisbol 2026

Venezuela hizo historia al conquistar el Clásico Mundial de Béisbol 2026, pero detrás del triunfo hay algo que pocos imaginan: antes de cada partido, el equipo se encomendaba a Dios.

18 marzo, 2026
“Dios con nosotros”: la fe que llevó a Venezuela a ser campeón del Clásico Mundial de Béisbol 2026
Robinson Chirinos, el coach, compartió con los peloteros una historia bíblica.

Venezuela hizo historia al coronarse, por primera vez, campeón del Clásico Mundial de Béisbol tras imponerse en una emocionante final ante Estados Unidos el 17 de marzo. Pero lo que pocos saben es que, antes de cada encuentro, el equipo pedía la ayuda de Dios.

Y esa fe no se quedaba solo en palabras. Con el paso del torneo, se convirtió en una práctica constante dentro del equipo: las meditaciones formaban parte de su rutina. En una de ellas —una lectio divina, es decir, la lectura orante de la Palabra de Dios—, el coach de banca, Robinson Chirinos, compartió con los peloteros una historia bíblica.

David contra Goliat: la historia que motivó a Venezuela ante EEUU

Robinson Chirinos recurrió a la historia bíblica de David y Goliat para motivar al equipo. Les recordó cómo un joven, aparentemente débil frente a un gigante que había desafiado al pueblo de Dios durante 40 días, se atrevió a enfrentarlo con la certeza de que no estaba solo.

El mensaje fue claro: así como David confió en Dios para vencer lo imposible, ellos también estaban ahí por un propósito.

“Tenemos a Dios con nosotros”: el discurso que marcó el camino a la victoria

Antes de salir al campo, el coach reforzó la idea de que, pese a los pronósticos en contra, contaban con algo más grande: su fe. Luego, cerró el momento leyendo un pasaje de la Biblia que evocaba la confianza en Dios antes de la batalla.

“Muchos nos desafían aquí a nosotros, los dan a ellos por ganadores. Pero, ¡tenemos a Dios con nosotros!”, agregó justo antes de leerles el pasaje de la Biblia con fragmentos de la historia.

“Hoy yo les digo esto: David no solo tenía fe, también tenía autoridad… Nosotros hemos estado buscando a Dios durante todo este torneo y sé que lo vamos a seguir haciendo. Confiemos en Él, salgamos allá… La mesa ya está servida y es momento de ir a comer. Amén”.

Las palabras del venezolano no fueron en vano: el equipo consiguió una victoria histórica que le aseguró el pase directo a las próximas Olimpiadas, a las que acudirán por primera vez en su trayectoria.

Mano derecha del mánager Omar López, Robinson Chirinos es el estratega encargado de las jugadas técnicas, los cambios defensivos y de asistir en la toma de decisiones clave durante el juego. Su papel fue fundamental en la construcción del plan que llevó a Venezuela a vencer a Estados Unidos en la final del Clásico Mundial 2026, con una ejecución impecable y en terreno rival.

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Tras el triunfo, varios jugadores se arrodillaron para dar gracias a Dios. Uno de ellos, envuelto en la bandera tricolor, miró al cielo en medio de la euforia, cerró los ojos y exclamó: “¡Gracias, Dios!”.

El mánager también lo hizo públicamente al tomar la palabra durante la celebración: “Hay que darle gracias a Dios primero que todo”, expresó con la voz entrecortada, antes de enviar un mensaje a todos los venezolanos.

Por su parte, Maikel García, reconocido como el Jugador Más Valioso (MVP), resumió el sentir del equipo: “Agradecido con Dios por esta oportunidad”.

Primer título mundial en la era profesional

Venezuela nunca había llegado a una final del Clásico Mundial. Su mejor resultado había sido el tercer lugar en 2009. Romper ese techo de cristal, venciendo al campeón de 2017 y finalista de 2023, marca un auténtico cambio de era en el béisbol mundial.

El triunfo, además, asegura su clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Sin embargo, la historia del béisbol venezolano no comienza aquí: ya había conquistado títulos mundiales en la era amateur, con gestas en 1941, 1944 y 1945.

La diferencia es clave: el título del Clásico Mundial de Béisbol 2026 representa su primera corona en la era profesional, donde compiten las máximas estrellas de las Grandes Ligas.

No solo derrotó a Japón—referente global y número uno del ranking mundial —, conocido por su precisión táctica y pitcheo de control absoluto, sino que demostró que el talento caribeño también puede alcanzar una madurez estratégica capaz de imponerse al orden nipón.

Vencer a Japón significó, en términos deportivos, superar al mejor equipo del mundo en su máximo nivel. Y, como broche final, Venezuela se coronó con una actuación impecable al derrotar a Estados Unidos.

El llamado dream team estadounidense presentó una de las nóminas más talentosas de la historia, llena de estrellas y futuros miembros del Salón de la Fama. Aun así, Venezuela se impuso con una mezcla equilibrada de figuras consolidadas y jugadores de rol.

Ganar en casa del rival: la hazaña en el LoanDepot Park de Miami

La final se disputó en el LoanDepot Park de Miami, es decir, en casa del rival. Aunque la afición venezolana se hizo sentir, las condiciones favorecían al equipo local. Ganar en ese escenario no solo exigía talento, sino una enorme fortaleza mental.

Porque al final, más que una victoria deportiva, fue la confirmación de algo más profundo: una combinación de talento, carácter y una fe inquebrantable que terminó por regalarle a todo un país un triunfo histórico.



Autor

Ingeniero Mecánico y periodista. Ex editor de medios católicos con rica experiencia en el desarrollo de contenido SEO, branding y manejo estratégico de plataformas digitales.