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COLUMNA

La voz del Obispo

El Papa Francisco, su mensaje y su legado

Dios permita que valoremos con gratitud este don que Dios nos está regalando a través del Papa Francisco para así dar los frutos que la Iglesia necesita

27 febrero, 2025

Estos días la salud del Papa ha estado muy delicada y los ojos del mundo están puestos por un lado en el hospital donde convalece y por otro, algunos aprovechan para comenzar a hablar de su sucesión. No es tiempo para hablar de su sucesión, sin duda, pero sí considero oportuno hablar de su legado hasta ahora. ¿Qué nos ha enseñado el Papa en estos casi 12 años de pontificado?

Jorge Bergoglio al ser nombrado Papa elige el nombre de Francisco, con ello marcaba el rostro y las opciones de su pontificado:

  • Un papado que ha abogado por la sencillez en el trato al Papa y en sus celebraciones, siguiendo la sencillez de san Francisco;
  • Un papado que ha buscado renovar la Iglesia desde la fidelidad a la misión, tal como Dios le pide a San Francisco reconstruir su Iglesia;
  • Un papado que ha puesto en el centro al prójimo, sobre todo a los descartados, a los migrantes, a los niños que ha sufrido abusos y a los alejados, emulando la fraternidad evangélica del hermano de Asis;
  • Un papado dispuesto a elevar su voz por la ecología ante un mundo que ha devastado la naturaleza por su egoísmo y avaricia;
  • Un papado convencido que Dios es misericordia y la Iglesia es servidora y no dueña de ella;
  • Un papado convencido que el Espíritu Santo obra en todos y, por lo tanto, solo escuchándonos unos a otros seremos capaces de discernir su voz y realizar entre nosotros la obra de Dios que es un sinfonía y no una obra de solistas.

Sencillez, justicia, conversión pastoral, fraternidad, descartados, pobres, alejados, naturaleza, misericordia y sinodalidad. Así se podría resumir brevemente el legado que el Papa Francisco nos ha dejado hasta hoy.

Sin duda, sus raíces están en su vocación como jesuita que lo inclina siempre al discernimiento para ser fiel a la misión de Cristo; en su caminar como pastor latinoamericano, que le ofreció el contacto con el pueblo que cree y que sufre, uniendo ambas experiencias en la piedad popular; en su experiencia de discernimiento del Concilio Vaticano II a lo largo de las distintas Asambleas Latinoamericanas y la Teología del pueblo que vio en acción en Argentina; finalmente, y más importante de todo, en su experiencia de Cristo, pastor fiel que no buscó legados humanos sino hacer siempre la voluntad del Padre.

Desde estas experiencias de Cristo y su Iglesia es que el Papa lanza el reto de compartir a tiempo y destiempo la alegría de Cristo, la alegría de evangelizar, la alegría y la bienaventuranza del que se ha encontrado salvado por Cristo.

Dios permita que valoremos con mayor gratitud este gran don que Dios nos está regalando a través del Papa Francisco para así dar los frutos que la Iglesia necesita para renovar su misión y seguir siendo fieles a Jesucristo.