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COLUMNA

Historias ciudadanas

Prevención sísmica, otro Rey Mago

La ciudad ha desarrollado una gramática común frente al sismo: no elimina el miedo, lo ordena; no niega la vulnerabilidad, la administra

2 enero, 2026
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Autor

Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX). 

La prevención es aprendizaje social acumulado, una forma de inteligencia colectiva construida con disciplina, memoria y repetición, principalmente en grandes urbes expuestas de manera estructural al riesgo sísmico.

Cada sismo relevante ha dejado lecciones transformadas en protocolos, normas, tecnologías y hábitos cotidianos. Esa transformación es política en el sentido más profundo del término: organiza la vida común frente a lo incierto.

La alerta sísmica es el ejemplo más claro de este aprendizaje. No detiene el movimiento telúrico, pero reorganiza el tiempo social e introduce un margen de anticipación que permite pasar del azar a la acción.

Su eficacia no radica solo en la tecnología que la sostiene, sino en el acuerdo tácito que la acompaña: cuando suena, se actúa, sin debate ni improvisación.

Formación evidenciada, una vez más, este viernes ante el temblor de 6.5 procedente de San Marcos Guerrero. A las 7:58 horas se activó la alerta sísmica emitida por SASMEX a través de los altavoces del C5; lo mismo ocurrió en los celulares. Protocolo de seguridad supervisado por la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.

Saber qué hacer, por dónde salir, dónde reunirse, a quién reportar daños reducen la improvisación, que es uno de los mayores riesgos en situaciones de emergencia. La ciudad ha desarrollado una gramática común frente al sismo: no elimina el miedo, lo ordena; no niega la vulnerabilidad, la administra.

Más allá de la magnitud, el evento permitió observar una respuesta social marcada por la activación de protocolos, el uso extendido de la alerta y la coordinación institucional. La preparación no garantiza que no habrá daños, pero sí reduce la probabilidad de que el caos se convierta en el principal enemigo.

La dimensión comunitaria de la prevención se manifiesta en acciones mínimas: respetar una evacuación, no saturar líneas de emergencia, compartir información verificada, revisar estructuras sin pánico.
El aprendizaje frente a los sismos no está terminado ni puede estarlo. La Ciudad de México no aspira a dominar la tierra, sino a convivir con ella de manera más inteligente y solidaria.

En el cuento The Other Wise Man (1896), el escritor estadounidense Henry van Dyke relata la historia de un cuarto Rey Mago, quien no pudo llegar al pesebre porque en su camino entregó los regalos llevados a Jesús a personas en necesidad de ayuda. Antes de morir, Artaban escuchó la voz de Jesús que le decía: “Lo que hiciste por uno de estos hermanos míos más pequeños, por mí lo hiciste”. Sus actos de caridad fueron regalos aceptados por Dios.

La prevención sísmica es, en situaciones de alerta, otro Rey Mago.


Autor

Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX).