Opinión

¿Por qué los magos de oriente fueron a Jerusalén a buscar al Rey?

Lectura del Santo Evangelio

Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.” Al oír esto, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: “En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta: ‘Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel’”. Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. Después, enviándolos a Belén, les dijo: “Vayan e indaguen cuidadosamente sobre ese niño; y cuando lo encuentren, comuníquenmelo, para ir también yo a adorarle”. Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino. (Mt 2,1-12)

Puedes leer: ¿Por qué Jesús es considerado Hijo de David? 

Jerusalén, una ciudad clave en tiempos de Jesús

En esta solemnidad de la Epifanía (manifestación) del Señor Jesús, leemos el relato de la visita de los magos de oriente a Jesús el mesías. Una parte de este relato nos dice que los magos llegaron a Jerusalén guiados por la estrella. Jerusalén en tiempos de Nuestro Señor Jesucristo era la sede del Templo y la capital política de Judea.


Desde tiempos del rey David Jerusalén jugó un papel muy importante para las tribus de Israel, particularmente para la tribu de Judá de la cual provenía David. Este rey conquistó la ciudad de manos de los Jebuseos quienes la habitaban. Estratégicamente hablando era una ciudad inexpugnable por encontrarse entre dos torrentes que producían dos muros elevados y naturales a oriente, a occidente y sur de la ciudad. De hecho, los jebuseos retaron a David diciéndole: “bastan los ciegos y los cojos para defender la ciudad”.

David logró conquistar la ciudad ingresando en ella por un pozo que comunica la superficie con la fuente Guijón. Desde que David tomó aquel sitio la eligió como capital de su reino (cfr. 2S 5,1-12; 1Cro 11,4-9). Pasados algunos años de haberse convertido en la capital el rey David tuvo la idea de construir en ella una casa para el Señor, Dios. Como respuesta a esta iniciativa Dios le comunicó por medio del profeta Natán que sería Dios quien le construiría una dinastía, una casa (2S 7,1-15). Esta casa, es decir, el Templo fue construido por Salomón hijo de David y rey en turno, y siempre fue Jerusalén la capital del reino de Judá.

Los magos venidos de oriente buscaban al mesías de la casa de David, por ello no era extraño que se dirigieran a Jerusalén, en ella pensaban que encontrarían al nuevo rey de los judíos acabado de nacer. Por medio del profeta Miqueas Dios había anunciado el nacimiento del mesías en Belén de Judá que fue a donde finalmente se dirigieron aquellos hombres.

Un dato que es muy importante notar, puesto que nos indica el significado principal de la solemnidad de este día, es el hecho de que se trataba de una compañía de hombres paganos, miembros de los gentiles que habían recibido por medio de la estrella el aviso del nacimiento del redentor. Así es como los pastores pobres que pernoctaban en el campo son el signo del anuncio de la salvación a los judíos, pero la visita de los magos de oriente es el signo de la manifestación del Señor a todo el resto de pueblo de la tierra.

 

¿Ya conoces nuestra revista semanal? Al adquirir un ejemplar o suscribirte nos ayudas a continuar nuestra labor evangelizadora en este periodo de crisis. Visita revista.desdelafe.mx  o envía un WhatsApp al +52 55-7347-0775

Comentarios