Cultura Bíblica
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¿Cómo fue la amistad entre Jesús y los discípulos?

A partir de ese momento, al menos para los doce discípulos, se tratará de seguir al Mesías e Hijo de Dios.
"Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia".
"Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia".

Lectura del Santo Evangelio Mt 16, 13-20

En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas”. Luego les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”. Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le dijo entonces: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que está en los Cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo”. Y les ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que Él era el Mesías.

 


¿Qué tan profunda llegó a ser la relación de amistad entre Jesús y sus discípulos?

Del Evangelio de san Lucas sabemos que Nuestro Señor Jesucristo inició su ministerio en torno a los treinta años (Lc 3,23). Por el Evangelio de san Juan sabemos que pasaron tres fiestas de Pascua durante su Ministerio, Pasión y Muerte.

Así pues, la relación entre Jesús y sus discípulos más cercanos duró aproximadamente tres años, dentro del contexto de su misión como Mesías. El pasaje que leemos hoy en el Evangelio de san Mateo ocupa la mitad del camino en la relación de Jesús con los suyos, tomando como puntos de referencia el día en que los llamó a orillas del lago de Galilea y los días de su Muerte y Resurrección.

La pregunta que Jesús hizo a los discípulos está testificada por los tres Evangelios Sinópticos, es decir, por los Evangelios de san Mateo, san Marcos y san Lucas. La estructura del pasaje es la misma en todos: Jesús inicia preguntando sobre lo que piensa la gente; ellos responden; Jesús lanza la pregunta sobre lo que piensan “ustedes”; responde Pedro confesando su fe en Jesús como Mesías; Jesús responde y luego pide a todos que lo guarden en secreto.

En los tres Evangelios luego de este pasaje sigue el primer anuncio de la Pasión, Muerte y Resurrección. La pregunta: “¿Quién dicen ustedes que soy yo?” resulta muy significativa porque marca el momento en que se ponen en palabras claras la relación entre Jesús y sus seguidores más cercanos.

Probablemente, en los primeros tiempos de seguirlo, los discípulos se entusiasmaron con los milagros, los exorcismos y las palabras que pronunciaba. Sin embargo, una vez pasado el entusiasmo inicial, tal vez más allá del primer año de ministerio, Jesús toma la iniciativa para clarificar las cosas.

A partir de ese momento, al menos para los doce, se tratará de seguir al Mesías e Hijo de Dios. También, en la persona de Pedro, Jesús expresará su compromiso de hacerlos la roca, el cimiento de edificación eclesial y responsables del Reino de los Cielos.

Con este diálogo queda muy claro que la amistad entre Jesús y quienes lo seguían era algo serio. A estas alturas del Evangelio todavía habrá más camino que recorrer. Los acontecimientos de la Última Cena pondrán en claro que Jesús habría de dar la propia vida para que ellos tuvieran vida eterna. Por lo pronto, el mutuo reconocimiento sirvió de acicate para ir adelante en la relación de amistad.

 

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*Mons. Salvador Martínez Ávila es rector de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe.

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