Historias ciudadanas

Toquemos las campanas para construir ciudadanía

Cuando Marlene Ortiz llegó al Diplomado “Seguridad con Justicia y Gobernabilidad: Modelo colaborativo, ciudadanía, empresa y autoridad” se sentía como “pulgarcito”, chiquita e insignificante. No creía que podía aportar algo relevante, ella que por supuesto tiene experiencia como colaboradora de la Subsecretaría de Participación Ciudadana de la Policía capitalina.

Tras ser parte de una comunidad educativa, al terminar sus estudios, se sentía orgullosa, motivada y con la certeza que ella, así como todas las personas, podemos unir voces y tocar las campanas para llamar a la participación en favor de transformar nuestro entorno y construir ciudadanía.

Luego de las elecciones intermedias en nuestro país, fuimos testigas y testigos del gran interés por colaborar y contribuir con el voto a tomar una decisión colectiva, la más importante de la historia. Como en los templos, sonó el campanario para acudir al llamado, congregarnos y participar de manera activa con fe y responsabilidad.


Además, nos dimos cuenta de algo fundamental: cuando unimos nuestras diferencias por un bien común todos ganamos. Nadie gana con el individualismo. No podemos triunfar a partir de la injuria, del odio y división. Pese a que algunas voces intentaron remarcar diferencias entre los ciudadanos y buscaron desprestigiar a sus adversarios, muchas personas ponemos nuestras manos y corazón para generar el cambio.

El Diplomado del que se graduó Marlene, junto con otros 20 ciudadanos, periodistas, autoridades y representantes de la organización civil, fue un ejemplo magnífico de articulación entre la academia, la ciudadanía, Iglesia y las autoridades por la enseñanza y el aprendizaje.

Esta iniciativa que impulsamos desde el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México con la Universidad Iberoamericana, tuvo un objetivo: generar una mirada convergente y plural, para un nuevo modelo de seguridad pública de paz, sin dejar a nadie atrás.

“Seamos los que generemos la transformación social. Se necesita cambiar una sociedad, una cultura, a las personas. Nadie puede salir solo de una complejidad, incluso la más mínima, siempre pide la atención y el cuidado de alguien que nos pueda ayudar. Cuando nos vinculamos, es cuando podemos hacer mejores proyectos”, fue el llamado que dio el padre Rector de la Ibero, Saúl Cuautle Quechol en la inauguración.

Ese es el punto fundamental. Reconocer que no podemos centrarnos en las diferencias, en la descalificación, en quién votó por quién. Tenemos que trascender, tejer redes, construir puentes y unir propuestas, hacer proyectos en donde la ciudadanía sea la protagonista. En donde promovemos los derechos, la igualdad y el desarrollo. Repliquemos las campanas, para llamar a la congregación y a la comunidad.

*Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

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