No negociable

Todos estamos llamados a la política

Estamos por enfrentar una de las elecciones más importantes para todo México y es un excelente momento para hacer una reflexión seria sobre nuestro papel como católicos en los temas que conciernen el bienestar de nuestro país.

Menciona el papa San Juan Pablo II en la exhortación apostólica Christifideles Laici, en el no. 42: “Los fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la política, es decir, de la multiforme y variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común.”

Así debe ser el compromiso de todo católico con lo relacionado a las realidades temporales. Es cierto que no somos del mundo, pero estamos en él. Es compromiso nuestro dejarlo un poco mejor que cuando llegamos. De eso se trata, ¿no? De mejorar todo lo que está a nuestro paso, de encontrar ocasiones para santificarnos en el mundo, de servir a Dios y a los hombres en las actividades del día a día.


Por eso cuando nos enfrentamos a momentos tan importantes como son las elecciones, nuestro voto no es sólo un derecho que tenemos como ciudadanos, sino  que es una oportunidad para colaborar en la construcción de una Cultura de vida, justicia y bienestar.

Como dijo el papa Benedicto XVI: “Has sido hecho para la grandeza”, y no hay actividad más sublime y noble que buscar el bien del otro. Por lo tanto, es en nuestra participación en la política, que no sólo buscamos nuestro bien y el de nuestra familia, sino que con nuestro trabajo también buscamos que aquellos menos afortunados puedan tener una educación y trabajo digno, acceso a un sistema de salud decente y oportunidades para ofrecer una vida digna a sus familias. De eso se trata la política.

Así pues, cada vez que tengas la oportunidad de participar en alguna actividad ciudadana, recuerda que es mucho lo que puedes hacer para lograr mejores condiciones de vida para tu patria. Estamos llamados a ser sembradores de paz, a enseñarle al mundo entero qué es el amor y ahí está nuestra vocación como laicos. “Id por todo el mundo…”(Mc. 16, 15) pero en serio, cada parte de él. “Porque en donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia” (Rm. 5, 20).

Este domingo sal a votar. El lunes haz bien tu trabajo, asiste a esa reunión de vecinos, involúcrate en el comité de la escuela de tus hijos, exige a los candidatos que cumplan con sus promesas; toma cada oportunidad como un compromiso personal para buscar siempre hacer el mayor bien y estarás trazando un camino de santidad tan único como tú.

Infórmate sobre cuál es el candidato que mejor representa tus valores y asegúrate de hacerle saber que no está solo.

*Alison González es vocera de la organización Pasos por la Vida.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

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