Opinión

¿Se detiene la restauración de la Catedral de México?

El proceso de Reconstrucción y Restauración de nuestras iglesias dañadas por el sismo es algo lento, largo y complejo, por las circunstancias que acompañan a dichas edificaciones históricas y patrimoniales, por los trabajos especializados que requieren, por los altos costos que implican y porque es necesario llevar diversas etapas para su intervención.

No es nada fácil intervenir las iglesias, se necesita realizar muchos estudios de investigación de los daños, del subsuelo y de los materiales que se deben emplear, además de los procesos administrativos que son indispensables por parte de autoridades civiles encargadas de la Conservación del Patrimonio de la Nación, donde están catalogados nuestros templos; no se puede ni  se deben hacer intervenciones malhechas y a la carrera; mucho de este trabajo es “lento” y muy complejo, esto es lo que no se ve.


Los procesos de restauración, desde la experiencia de los últimos sismos, nos ha abierto a múltiples realidades, como la necesidad de comunicarnos y trabajar juntos en la reconstrucción y restauración; sólo juntos podemos avanzar en todos los procesos, con los sacerdotes responsables de las iglesias, las comunidades y con las diversas instancias públicas encargadas del cuidado y conservación del Patrimonio Histórico, Artístico, Cultural y Religioso. Necesitamos aprender cómo mantener y conservar nuestro patrimonio, los Bienes Inmuebles y los Bienes Muebles, para prevenir mucho de lo que nos ha sucedido.

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En comunicación estrecha, muchas reuniones y encuentros, hemos ido descubriendo caminos para poder agilizar, cuando se pueda, de manera legal los procesos administrativos y desatorar algunos problemas. Así lo digo, porque lo vivo casi todos los días: hemos estado avanzando.

Primero Dios, para finales de este año 2020, estaremos viendo los resultados concretos en varias iglesias que están siendo intervenidas y serán entregadas en la CDMX. Algunas de ellas por la gestión y acompañamiento del INAH, ya sea por recursos del FONDEN o del Seguro, otras con fondos y apoyo de las Autoridades del Gobierno de la Ciudad de México.

Insisto, todas las instancias –federales, locales y eclesiales- están preocupadas y trabajando por “arreglar” y entregar todos los templos para el culto público, abiertos y sin ningún riesgo para las comunidades. La intención, promesas y compromisos de las autoridades de Cultura es no dejar ningún templo dañado sin atender.

Fue una alegre noticia la que escuchamos del Sr. Presidente el 14 de octubre, en el sentido de que la Catedral de México está contemplada en el Plan de Recuperación de Monumentos Históricos, que se dará a conocer en el marco de las celebraciones de 2021.

La Santa Iglesia Catedral ha estado bajo supervisión continua y monitoreada por Sitios y Monumentos, con cuidados y acciones emergentes. Son muchas las iglesias por restaurar en varios Estados que, seguramente están incluidas en ese Plan; son muchos los avances que hay y se irán viendo; la Reconstrucción no se queda sólo en las iglesias dañadas, abarca todo el Patrimonio Religioso, Histórico, Cultural, las viviendas y la infraestructura, la Reconstrucción tiene varios frentes.

Lo anunciado por el Presidente nos llena de alegría y de esperanza, ya que no se frena la Reconstrucción y Restauración del Patrimonio de todos, es un impulso para seguir adelante. La Catedral Metropolitana de México es muy importante, esencial y representativa para la Arquidiócesis, para todo México y Latinoamérica, para el mundo y nuestra Nación, en el ámbito cultural y eclesial, nadie la quiere olvidar y mucho menos descuidar.

Como hemos escuchado en muchas ocasiones, la propaganda en los medios de comunicación, de México para el mundo. No es sólo la importancia para el mundo católico, es para todos; al visitar la Ciudad de México, los turistas nacionales y extranjeros, católicos y no católicos; es obligada la visita a la Catedral Metropolitana, que nos lleva al encuentro de la Cultura y la Fe, a lo humano y a lo divino.

Nos alegra saber, y agradecemos,  que las obras en la Catedral van seguir y que no se interrumpen, que hay un interés común y continuo por conservar, desde todas las instancias directamente involucradas, la presencia continua de la Dirección General de Sitios y Monumentos, las instancias del INAH, las Coordinaciones Nacionales de Monumentos Históricos y de Conservación del Patrimonio; la atención de las instancias de Cultura de la CDMX y, ahora, sumado con el interés, expresado en público por el Sr. Presidente. El interés y preocupación por Conservar y restaurar ya estaba en todos, ahora se refuerza con estas palabras y nos invita a seguir adelante.

Una nota, el que hayamos volteado nuestra mirada a la Catedral, no significa el olvido de las demás obras, siguen y se seguirán  atendiendo. Oremos y apoyemos en lo que podamos.

*El P. Salvador Barba es el enlace para la Reconstrucción de los Templos de la Arquidiócesis Primada de México y Director de la Dimensión de Bienes Culturales de la misma Arquidiócesis.

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